13 enero, 2010

No se quede a medias, señor GonzáleX

Parece que está habiendo una especie de “revival” de Felipe, tras años de mantenerse en un discreto segundo plano político (que en los negocios ha estado en primerísima línea, jamás renunciar al marxismo resulto tan rentable) no hace mucho se hablaba de él para Bruselas, unos días atrás apareció en Moncloa con otros dos fantasmas de las Navidades pasadas y ya hasta da entrevistas en la televisión contándonos que ordenó hablar con ETA.

Cuando lo he visto me he quedado como suspendido, a mitad de un viaje en el tiempo como si me fallase el condensador de fluzo con la maniobra empezada, y me he dicho: “Ya está, ahora contará todo lo que ordenó hacer con ETA”.

Ya las ventanas y los sumarios se abrían, los alfabetos se completaban, los jueces se extasiaban y mesnadas de presos salían de la Cárcel de Guadalajara cantando el gloria y el hosanna (bueno, en realidad esos ya han salido hace tiempo y cantar habían cantado otros…).

Pero no, ahí ha terminado su rapto de sinceridad interesada, sólo nos ha contado que él ordeno hablar con ETA, cosa que ya sabíamos; que Aznar también lo hizo, cosa que es matizable; y que Zapatero también lo ha hecho, otra novedad.

Una verdadera lástima que no haya contado lo demás, lo que ordenó a los que ordenaron a los que daban órdenes a Amedo y demás cuadrilla; una lástima que, ahora que había empezado, se nos haya quedado a medias, señor GonzáleX.

Y mientras tanto, igual le viene bien recordar que es el único presidente de España que ha visto como condenaban a uno de sus ministros por secuestrar a un pobre señor que pasaba por allí, quizá se le pasen las ganas de impartir lecciones, y sobre todo sobre algunos temas.