10 junio, 2009

Perplejo ante la perplejidad socialista

De todos los sesudos análisis postelectorales que nos estamos merendando tras estas europeas el más divertido era el que publicaba en su blog el mismo lunes el socialista Jordi Sevilla, en su tiempo una de las figuras del nuevo PSOE y ahora en el limbo de los justos (aceptemos lo de justo por no entrar en polémicas) que en ocasiones son los escaños altos del Congreso.

Sevilla, que era aquel que le aseguró al por entonces candidato Zapatero que “en dos tardes” tenía cogido eso de la economía (¿habrá sido aquella indiscreción la que lo habrá apartado para siempre de la diestra del “uan”?) nos decía que no entendía que, si la culpa de todo la tiene el neoliberalismo salvaje y cavernícola, como es que la gente no ha votado a los sociatas en casi ningún país de Europa.

Lean sus propias palabras y regocíjense en ellas (las negritas son mías):

(…) si algo está claro, creo, sobre la naturaleza de esta crisis económica es que en su origen se detecta el fracaso del modelo neoliberal de gestión de la economía: desregulación, sector privado, mercado, estado como problema han sido los axiomas cuyo seguimiento gubernamental durante las últimas décadas ha conducido al desarreglo financiero internacional que ha acabado en la actual crisis. Por tanto, uno podría esperar que aquellos partidos más identificados ideológicamente con estos principios, vieran que los electores les dan la espalda como ocurrió en USA con los republicanos. En Europa, sin embargo, ha ganado la derecha neoliberal y ha perdido la socialdemocracia que se reclama de Obama.
Ante este párrafo uno se pregunta si el señor Sevilla se cree sus propias trolas, si simplemente aun después de comprobar que no funcionan pretende que nos las creamos nosotros o si, pese a que parecía un poco por encima de la media de su partido, es tan estúpido en temas económicos como corresponde a su filiación socialista.

Uno de los problemas de los partidos políticos tal y como se conciben en España es la falta de rigor intelectual a todos sus niveles: tanto sus dirigentes como sus cuadros o sus militantes están dispuestos a tragarse cualquier consigna que parta de la dirección, sin examinarla, sin criticarla y, por supuesto, sin confrontarla con la realidad.

En el caso del PSOE este mecanismo de embaucamiento es tan poderoso que se la suelen meter doblada a la sociedad entera de tal forma que las trolas esparcidas por los estrategas de Ferraz pasan, en poco tiempo, a darse por sentadas como dogma de fe. Es normal, por tanto, que cuando las sociedad les sale respondona, por poco que sea, los socialistas se queden boquiabiertos, perplejos y ojipláticos, porque a esas alturas igual hasta ya se han olvidado que la mentira la empezaron a esparcir ellos mismos.

Por otra parte, creo que Sevilla tendría que darse cuenta que las mentiras no sólo son más o menos creíbles sino que, además, son de mejor o peor calidad, están elaboradas y mantenidas con mayor o menor destreza y eso influye en que cuelen más que su propia credibilidad.

Y durante esta campaña la máquina de hacer mentiras del PSOE ha funcionado mucho peor de lo habitual, no sé si porque la materia prima era todavía más floja de lo acostumbrado, porque a la cocinera Pajín le ha venido grande el proyecto o por una mezcla de ambos factores.

En resumen señor Sevilla, que no se asombre: es normal que alguna no cuele.

4 comentarios:

liberalismoonline dijo...

Estimado Carmelo:
Menuda la que se ha montado en la familía socialista cuando José Blanco ha dicho que las próximas elecciones las ganarán y será él quien organice la campaña. Toma desacreditación en público!!Leire Pajín que es una chica del partido hace lo que la han enseñado y por tener,ha tenido los mejores maestros en esto de la manipulación,la mentira y las medias verdades.La campaña del PSOE ha sido sucia y virulenta pero no mucho más que otras.Sucede que en esta ocasión quizá se hayan pasado un poco y eso les ha pasado factura. Lo de Jordi Sevilla no me sorprende, lo sufrimos cada Domingo en MERCADOS, y aunque esté fuera del aparato la sombra sociata es alargada y en un momento dado puede ser un buen refugio donde pasar la noche hasta que pase el temporal.
Un cordial saludo.

Strelnikov dijo...

Tendré que entrar en el blog del señorito Jordi para preguntarle dónde está esa derecha neoliberal, que ando buscándola hace tiempo con una linterna como Diógenes, para darle mi voto.

De verdad, sería incluso divertido el espectáculo de esta gente viviendo en un mundo paralelo, si no fuera porque... bueno, ya se entiende.

Tengo que hablar con un psicólogo experto para comentarle el tema. ¿Se puede vivir como esta gente sin creerse sus propias trolas, y sin dañar seriamente la salud mental? Bien, yo no soy un experto, pero creo que a menudo funciona el cínico axioma de Goebbels, el cual decía que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Y yo añado: incluso para el que repite la mentira todos los días.

Yo no lo voy a intentar porque mi salud mental es frágil.

Otro tema es el uso machacón que la izquierda hace del término neoliberal: si bien yo siempre he creído que es un constructo maligno al que han aplicado el prefijo neo para que suene un tanto ominoso, estoy en trance de cogerle gusto, más que nada por las asociación mental con el protagonista de Matrix, Neo, el cual que supone que es un mesías, un salvador.

Anónimo dijo...

La narración del beodo es la que sigue: “Comencé por tomar whisky con soda y me sentaba mal; luego me pasé a la ginebra con soda y me fue peor. Ahora tomo vodka con soda y no he mejorado. Visto lo cual, he decidido prescindir de la soda”.

Yo espero que cuando el nuevo socialismo “analice” los pésimos resultados obtenidos en Madrid (48,6% PP; 35,4% PSOE) no le eche la culpa a la soda… sino a la sustancia común que llevaban el whisky (intervencionismo, coacción), la ginebra (imposición, tutelaje) y el vodka en forma de paracaidista (impuestos, latrocinio institucionalizado)… y esa sustancia se llama Progresismo, Izquierda.

Anónimo dijo...

En cualquier caso, los estatutos del Partido Demócrata USA están más cerca de los principios neoliberales que de los de la socialdemocracia o socialismo. Yo lo he comprobado personalmente a través de varias webs del Partido Demócrata y de las diferentes definiciones que se pueden encontrar en internet. Os invito a que hagais este ejercicio. Saludos liberales!