14 julio, 2009

Liliput y el periodismo

Durante los últimos días estoy leyendo “Los viajes de Gulliver”, el típico libro que todo el mundo sabe de qué va pero muy pocos conocen de verdad. Está resultando una lectura de lo más interesante y recomendable, especialmente las partes en las que el protagonista cuenta las costumbres y las leyes de los peculiares países a los que le llevan sus viajes y sus naufragios.

En la parte más conocida, la del pequeño país de Liliput, tiene un interesante párrafo que quiero reproducir aquí:

La ingratitud allí es un crimen capital, como leemos que lo ha sido en algunos otros países; porque -razonan ellos- aquel que paga con maldad a su bienhechor ha de ser necesariamente un enemigo común del resto de la Humanidad, que no le ha hecho beneficio ninguno, y, por lo tanto, tal hombre no es a propósito para esta vida.

Por supuesto, este post no tiene nada que ver con esta noticia… o sí.

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11 julio, 2009

El peligro, la libertad, la vida y la muerte

Veo con cierta sorpresa que ante la desgraciada muerte de un corredor en los Sanfermines se levanta una polémica sobre la seguridad en los encierros. ¿Podrá haber un debate más gratuito? Lo dudo.

Vivimos en una sociedad en la que nos espanta la muerte, y es lógico: tiene que ser un momento tan desagradable que, como decía Woody Allen, sólo espero no estar allí cuando me ocurra. Sin embargo, por mucho que la temamos la muerte no es sino la consecuencia natural de la vida, algo tan normal como inevitable y que ocurre por miles a diario: por ataques repentinos, tras largas enfermedades, heridos por un asta de toro, en la cama y con muchos años, en el coche, andando por la calle…

Cierto que muy pocos la desean (de hecho, desearlo es tan poco natural que sólo el sentimiento nos genera rechazo), pero no es menos cierto que a pesar de ello muchos se acercan a ella con plena consciencia de que lo hacen: el alpinista que afronta un "ochomil", el soldado, el que se sube al coche en una operación salida y, desde luego, el que corre un encierro, y no digamos el que se fuma un paquete al día o los que se desayunan con el primer brandy…

¿Quiere esto decir que debamos ir por la vida como locos buscando desesperadamente a la parca? No, tampoco es eso. Es más, lo inteligente es que se tomen precauciones para desarrollar todas esas actividades e incluso que las autoridades las tomen en algunas de ellas: regulando el tráfico y poniendo unas normas (otra cosa es que las normas son una mierda), procurando una atención sanitaria adecuada en los encierros…

Pero por mucho que hagan las autoridades tenemos que asumir que cualquier actividad encierra una dosis mayor o menor de peligro, que los accidentes ocurren y, sobre todo, que cuando se trata de elecciones personales que no afecten a los demás, allá cada cual con las dosis de riesgo que quiera asumir.

Porque un encierro, ya que es el ejemplo que ha puesto el debate sobre la mesa, es una actividad absolutamente voluntaria y el 99% de los que la afrontan tienen muy claro los riesgos que corren (y el otro 1% se podría haber informado si hubiese querido) y, por mucho que las autoridades quieran restringirlos, esos riesgos seguirán ahí, a menos que nos metan en capsulas estilo Matrix, una perspectiva muy segura que gustará a no pocos pero que, sinceramente, no creo que merezca ser vivida..

Un último apunte: creo que no me equivoco si digo que cada año mueren muchas más personas haciendo alpinismo que en los Sanfermines, pese a lo cual nadie propone que se prohíba subir por encima de los 6.000 metros… al menos por ahora.

PD.1: No se pierdan la hilarante solución al problema que ha encontrado Lucía Etxebarría en un artículo sobre el tema que firma hoy en El Mundo:

Si en el encierro de San Fermín en lugar de soltar toros vivos a los mozos los persiguieran otros mozos encerrados en un disfraz de toro (a la manera de los gigantes y cabezudos que persiguen a los niños en las fiestas de mi pueblo, por ejemplo) la tradición persistiría, pero dejaría de ser cruel y peligrosa.
Y eso que el artículo no iba mal del todo, pero al final se ha dejado dominar por ella misma, la pobre.

PD2.: Acabo de descubrir que me repito como las viejas estrellas de rock, como diría la Salmones: "¡¡Santo Dios que mala es la edad, Santo Dios!!"

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El final de una época

Se quiera o no, ayer fue un día histórico. Sí, ya sé que hoy en día se da ese calificativo a demasiadas cosas, hay acontecimientos históricos a tutiplén, incluso alguno que otro planetario, cada año tienen media docena de “partidos del siglo” y personajes de medio pelo pasan a la historia semana sí semana también.

Pero ayer sí fue un día histórico, al menos para el mundo del periodismo y la comunicación en España, más allá de ideologías y preferencias es imposible negar la importancia que tuvo la irrupción en la COPE de un grupo de periodista llegados de la difunta Antena 3 Radio y, sobre todo, lo que esos periodistas y algunos que se han adherido después al grupo han significado para el periodismo y la sociedad españoles en los últimos años.

Y es que con la salida de César Vidal y Federico Jiménez Losantos de la COPE se cierra un ciclo, casi una época, en el periodismo en España, después de ayer ya nada será lo mismo, puede que sea peor, yo tengo la esperanza de que sea mejor, pero mejor o peor lo importante es que sin duda será diferente y que dentro de un tiempo recordaremos “aquellos años de la COPE” como un periodo concreto de la historia de la comunicación, e incluso de la historia política de nuestro país.

Además, a este cambio se le unirá otro no menos importante: antes de lo que pensamos las posibilidades tecnológicas dejarán atrás este mundo arbitrario y repugnante de las concesiones administrativas, del control político, del EGM…

Cuando ese cambio (que quizá tenga en el día de ayer su hito simbólico) se haya producido miraremos atrás y la hazaña de esos periodistas que lucharon a brazo partido contra el poder establecido nos parecerá más propia de una película de piratas que de la realidad, una película en la que, como en los clásicos de Errol Flynn, los piratas rebeldes y simpáticos son los buenos y los poderosos, como casi siempre, los malos.

PD.: No quiero terminar este artículo sin comentarles la sensación de caballerosidad, elegancia y saber estar que me transmitieron ayer las despedidas de Federico y César, fue uno de esos días en los que uno se siente muy orgulloso de estar donde está.

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07 julio, 2009

Genial Borja Montoro sobre la COPE

Absolutamente genial la viñeta de hoy de Borja Montoro en La Razón sobre lo que ha pasado en la COPE:
Y mucho más genial todavía tras escuchar el resultado de la última oleada del EGM, que ha dado una subida espectacular a Federico (200.000 oyentes más que en la anterior) que lo coloca de nuevo en el segundo puesto de los programas matinales de la radio española, con muchísimos postes menos que la competencia y con todo el mundo, incluso algunos (cuando no muchos) en su propia empresa, metiéndole palos en las ruedas.

Me parece que esRadio tiene por delante un gran futuro.

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06 julio, 2009

La diferencia entre el PP en el País Vasco y en Cataluña

Aunque la maniobra de Rajoy para deshacerse de María San Gil fue absolutamente infame, a pesar la complicidad de bastantes y el silencio de muchos fue vergonzoso, aunque las últimas elecciones han sido todo un batacazo, en el PP vasco todavía hay políticos que merecen la pena y, sobre todo, que aún no van por ahí pidiendo perdón por existir.

En el PP de Cataluña, por el contrario parece que el traumático proceso que ha dado lugar al liderazgo (por llamarlo de alguna forma) de Alicia Sánchez Camacho se ha llevado también por delante la mayor parte de los restos de dignidad política de los populares, que con su ya no tan nueva presidenta a la cabeza parecen completamente embarcados en la operación “perdóname por ser facha que en el fondo soy de centro” en su variante "déjame entrar en el sistema y pillar algo de cacho".

Y es que, volviendo al titular de este post, hay una enorme diferencia entre el Basagoiti que va a ETB en pleno dominio peneuvista y les dice en la cara las verdades del barquero: “Aquí se da bola a ETA”; y la Sánchez Camacho que empieza aclarando en una entrevista que en lugar de estar con los fachorros esos de FAES prefiere estar en TV3 y que la quiere mucho y que es como su casa y qué felices semos todos. Sí, la TV3 de “la putaesaña”, de la humillación continua del charnego y la demonización permanente del PP

Por cierto, qué poco se acuerda la señorita Sánchez Camacho de que a algunas de esas personas de FAES a las que ella desprecia (y, sobre todo, a lo que esa gente significa) ella les debe completamente lo mucho (o lo poco) que es en política.

PD.: Pablo Molina, también encantado con la señorita.

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Museos, parques naturales, iglesias y bazares: junio en Artículos de Viaje

Un nuevo mes ha acabado hace poco y una vez más repasamos lo que nos ha traído en el blog viajero hermano de este que están ustedes leyendo, Artículos de viaje. Como en anteriores ocasiones el menú peca de ser un tanto de escaso, pero hay que reconocerle (creo yo) la virtud de la variedad: en sólo 9 artículos hemos viajado de los bazares de El Cairo a los museos neoyorquinos, pasando por la naturaleza asturiana y un rincón (casi) secreto de Madrid.

Vayamos al detalle:

El último destino de Artículos de Viaje en junio fue el mítico Jan el-Jalili, el antiguo bazar que es una de las principales atracciones turísticas de la capital egipcia y que, además, servirá a los viajeros que sepan prestar atención para poder asomarse a la realidad de un país tan diferente al nuestro y que no siempre es fácil encontrar tras el decorado por el que en los viajes organizados parecen querer llevarnos.

Menos exótico, quizás, muy diferente pero también dignos de ser visitados, la apabullante oferta museística de la ciudad de Nueva York está siendo objeto de una serie de post en Artículos de Viaje de la que por ahora se han publicado sólo los dos primeros (pero que prometo que seguirá creciendo durante julio): los dedicados al impresionante Metropolitan y al MOMA, un lugar que todo amante del arte moderno debería visitar.

La naturaleza y los destinos en los que la belleza del paisaje es el principal ingrediente han tenido también su hueco en nuestro blog viajero durante junio, concretamente una de las zonas más bellas de Asturias, el Parque Natural de Somiedo, donde todavía moran los osos pardos, y concretamente uno de sus pueblos más característicos: Valle de Lago. Imprescindible para los amantes del turismo rural y de las caminatas por la naturaleza.

Madrid también ha tenido su espacio en Artículos de Viaje durante el pasado mes, concretamente una entrega más de la serie los rincones (casi) secretos de la ciudad, lugares no demasiado conocidos pero interesantes para el viajero exigente. En esta ocasión hemos hablado de una maravilla que los amantes de la arquitectura moderna sabrán apreciar: la Iglesia de los PP. Dominicos del famoso arquitecto Miguel Fisac.

Y además de todo eso algunas propinas como un par de artículos sobre aviones y aerolíneas, desde el lujo extremo hasta el coste del bajo coste; o una reflexión sobre las razones que nos llevan a viajar a unos lugares y no a otros.

Y eso es todo, que no es tan poco. Bon appetit.

LISTADO COMPLETO DE ARTÍCULOS
Jan el-Jalili: una inmersión en el verdadero Egipto

Museos de Nueva York o razones para visitar la Gran Manzana (II, el MOMA)

¿Qué nos hace elegir un destino para viajar?

Valle de Lago o el esplendor de Somiedo

¿Se gastaría usted 350 millones de euros en un avión?

Museos de Nueva York: una razón para visitar la Gran Manzana (I, el Metropolitan)

Rincones (casi) secretos de Madrid: la iglesia de los PP. Dominicos

Algunas oportunidades para viajar gratis, o casi

No es broma: a los vuelos de Ryanair habrá que ir con todo hecho

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03 julio, 2009

El futuro de Bárcenas (y el futuro de Rajoy)

El líder de la oposición (dicho sea lo de oposición sin ánimo de ofender) cultiva la fama de político que sabe medir muy bien los tiempos. En realidad, en mi modesta opinión si hay algo en lo que Rajoy es un auténtico desastre es, precisamente, en decidir el ritmo de su actuación política.

El caso Bárcenas es el último ejemplo (por ahora) de la forma desastrosa en la que Rajoy elige los momentos para tomar sus decisiones y que consiste, básicamente, en posponer cualquier asomo de decisión difícil, a ver si la cosa se arregla por sí misma.

Pero los problemas, ay, tienen la malísima costumbre de no solucionarse por sí mismos y si uno no hace nada al final acaban por explotarte en las manos, casi siempre en el momento más inoportuno y después de haber adquirido una magnitud imponente o de llevar meses haciéndote daño.

Les cuento todo esto porque parece que, al final, Rajoy se está empezando a dar cuenta (tarde, como siempre) de que su defensa a ultranza de Bárcenas no lleva a ninguna parte o, en todo caso, al precipicio. Así que hoy
ha hecho por primera vez unas declaraciones que dejan entrever que el futuro político del por ahora tesorero del PP tendría un color tirando a negro zaino (en el sentido vacuno del término).

Para colmo, va el Gobierno y hace lo que un partido en la oposición debería hacer incluso con mayor premura: mostrar amablemente la puerta de salida a aquellos que se colocan (y colocan al Ejecutivo) en una situación complicada. Así, en un acto de intolerable insolidaridad con el compañero Bárcenas ayer dimitía el mismísimo Saiz (otra gloria de la caza y la pesca patrias) y dejaba, todavía más si cabe, con el trasero al aire al departamento de tesorería del PP.

Aunque ya lo he dicho alguna vez, no quiero dejar de repetir que la necesidad de que Bárcenas dimita como tesorero popular es algo que va más allá de su inocencia o su culpabilidad, aunque no se pueda afirmar en este momento que haya cometido ningún delito, las conjunción entre la rotundidad de las sospechas y la muy particular responsabilidad de Bárcenas al frente de las finanzas populares hacen que la situación sea ya insostenible y, potencialmente, una carga de profundidad que se puede llevar por delante a medio PP.

Efectivamente, si al final Bárcenas es inocente de todo lo que se le imputa apartarlo ahora puede que fuese una injusticia, pero tampoco es muy justa la actual situación con los miles de cargos electos, militantes y votantes populares que ven sobre su partido la mancha ominosa de un probable caso de corrupción.

Además… ¿quién dijo que la vida es justa?

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29 junio, 2009

Por favor, dejen de “poner en valor” de una p@#*€ vez

Una de las cosas más detestables de la casta política que sufrimos en este bendito país nuestro es la creación del “politiqués”, un lenguaje específico desarrollado a partir del habla tradicional del vulgo para uso y disfrute de los “iniciados” y cuya misión final es hablar sin decir nada pero que Italicparezca que decimos mucho.

El “politiqués” es un lenguaje en constante evolución y, al igual que el habla vulgar, se ve atacado por modas que le influyen durante algún tiempo para luego pasar a un olvido más o menos definitivo. Así, más o menos cuando los mortales del común decíamos aquello de “¿te das cuén?” y lo de “torpedol, pecadorrll”, los privilegiados conocedores del “politiqués” hablaban de la cultura de esto y la cultura de aquello; y por la temporada en que casi todos estábamos poniéndonos la pierna encima triunfó entre los poliqués-hablantes aquello de implementar: todo era implementar: políticas, planes, desarrollos, incluso los más atrevidos se atrevieron a implementar una cultura...

Ahora lo que se estila (y la expresión ya lleva tiempo “en el candelabro”) es “poner en valor”.

Lo usa mucho Leire en sus fenomenales comparecencias ante la prensa en las que quiere ser Demóstenes y se queda en una pobre imitación de Pepiño (devenido ahora en Don José Blanco, hay que ver qué vueltas da la vida), pero no podemos echarle la culpa a ella: en general la expresión triunfa entre toda la clase política, a diestra, siniestra y entre el centro mediopensionista.

Si uno pierde unas elecciones hay que “poner en valor” el resultado dadas las circunstancias, si otro cumple una promesa electoral hay que “poner en valor” el hecho, “ponemos en valor” los gestos, las palabras y los silencios, e incluso hay políticas destinadas a “poner en valor” algo más o menos concreto (las energías renovables, la igualdad, el orgullo GLTB…).

El significado de la expresión es confuso y no admite traducciones lineales (como todo el politiqués, por otra parte) viene a ser algo a mitad de camino entre apreciar, valorar, potenciar… Pero claro, si el político de turno usase cualquiera de estas palabras estaría rebajando su florido verbo al nivel de una lengua vernácula cualquiera cuya comprensión está al alcance del populach… digoooo de los votantes soberanos.

Y no crean que exagero o que es algo que les sale a los pobres cuando hablan, con el atolondramiento y los nervios, tomo dos ejemplos de las últimas 72 horas: la propia Pajín nos cuenta en el último post de su blog que un artículo periodístico “pone en valor la valentía de los emprendedores”; y todo un presidente autonómico, el extremeño Guillermo Fernández Vara, nos habla en el suyo de que “Zapatero otorga un valor esencial al cumplimiento de los compromisos electorales... y eso no puede ser más que puesto en valor”.

Que digo yo que, puestos a mentirnos, podrían hacerlo en nuestro idioma o, al menos, complicar un poco más el “politiqués” para que no se les vea tanto el plumero.

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25 junio, 2009

Ramoneda: "Gobernar no es vacilar y entretener. Gobernar es dirigir y decidir"

Josep Ramoneda, uno de los articulistas de cabecera de nuestra izquierda, le da este viernes una importante manta de palos al Gobierno por su política de hoy - pacto - esto - y - mañana - justo - lo - contrario, que está llegando a extremos de mucha risión en el Congreso.

Algunas frases destacadas:

"Con el camelo de la deliberación republicana se quiere justificar a veces lo que sólo es una elusión de responsabilidades".

"¿Qué credibilidad puede tener una política que se mueve como una veleta según soplan los aires en el Parlamento?".

"Lo que no tiene sentido es esperar que los problemas se resuelvan solos, sin dirección política".


Pueden leerlo completo en El País o, si sufren una muy justificada alergia, pasen por el resumen que hemos sacado en Libertad Digital.

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22 junio, 2009

Un par de ideas sobre futbolistas, dinero y contratos

Como cada verano, es llegar el calor y empezar el circo del fichaje futbolero, para gozo de la prensa deportiva, solaz del aficionado que se ve huérfano de partidos y escándalo de los puritanos del dinero, una grey cada vez más numerosa y que en ocasiones se nos destapa desde portadas de insospechados diarios.

Este año a la ración habitual de ofertas y contraofertas y millonadas de aquí y de allá hay que sumarle el “efecto Florentino”, ese presidente que presume de ser el que mejor ficha cuando sólo es el que más paga (lo que quizá también sea un mérito, no lo niego, aunque lo dudo), que ya nos ha dejado un par de perlas por el camino y, sobre todo, que ha vuelto a batir récords con la contratación de ese chico portugués tan fashion por la módica suma de 94 millones de euros.

La cifra es tan alta que hasta un presidente del Gobierno acostumbrado a despilfarrar miles de millones del erario público (es decir, de nuestro dinero) se ha mostrado hipócritamente escandalizado por que una institución privada invierta lo que estime oportuno en un activo que probablemente será relativamente sencillo rentabilizar.

Porque lo que muy pocos han visto o han querido ver es que la contratación del dichoso Cristiano no es un gasto, como el famoso Plan E del Gobierno que en unos meses habrá dilapidado miles de millones en cosas absolutamente innecesarias, sino una inversión que probablemente de muy buenos dividendos.

Un periódico tenía, por ejemplo, uno de los titulares más estúpidos que he leído en mi vida: con un tono crítico se decía que CR9 (o CR7 o como le llamen) costaba lo mismo que un Boeing 747. Lo curioso es que el responsable de tan desafortunado titular no se dio cuenta de que, precisamente, daba en el clavo: Cristiano Ronaldo o un avión con 350 plazas son dos inversiones que se van a rentabilizar de formas distintas, pero que al cabo se parecen bastante: cada uno de ellos hará un trabajo que le supondrá a su empresa unos ingresos.

Es cierto que si la pelotita no entra será más complicado sacar beneficios del fichaje del futbolista, pero también lo será en el caso del avión si sube el precio del petróleo o se desploma el mercado turístico (cosas ambas que, por cierto, están ocurriendo justo ahora). Además, el periodo de amortización del futbolista es significativamente más corto, lo que si no me equivoco también es un punto a su favor a la hora de juzgarlo como inversión.

Por último, lo más importante de todo es que el Real Madrid es, nos guste más o menos y nos caiga peor o mejor, una institución privada que puede hacer con su dinero lo que le plazca. Eso sí, si por una de estas se va al garete que no venga a pedir dinero público.

Villa y los contratos

La segunda serpiente futbolera del verano está siendo la contratación de Villa, el excelente delantero del Valencia, por el Real Madrid o por otro equipo que todavía no sabemos. En este caso y en un peculiar movimiento pendular, el futbolista juega con todo a favor: como él quiere cambiarse de equipo si no le dejan hacerlo los directivos del Valencia son unos esto y unos aquello y tienen al jugador poco menos que secuestrado (creo que he llegado a leer la palabra secuestro en alguna portada).

En este caso la gente se olvida de que Villa, jugador al que admiro y persona que me merece cierto respeto (no responde al modelo de futbolista absolutamente descerebrado que suele triunfar) no sólo cobra un dineral de su actual club (si alguien quiere secuestrarme por varios millones de euros al año que se sepa que estoy dispuesto) sino que además ha firmado un contrato con su el Valencia en el que se especifican muy claramente los requisitos para abandonarlo: o que el club esté de acuerdo o que el jugador (es decir, el equipo que lo fiche) abone la llamada “cláusula de rescisión”.

¿Qué esa cláusula es muy cara y está fuera del precio de mercado? Pues lo siento oiga, haberlo pensado cuando firmó ese contrato que le permite ingresar una millonada al año.

En resumen, que no veo por qué los contratos que firma un futbolista deben tener menos validez que los que firmamos los demás pero, eso sí, me parece estupendo que cobren todo lo que alguien quiera pagarles, al fin y al cabo ellos son el centro de un espectáculo que mueve miles de millones.

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