03 noviembre, 2008

¿De donde viene el cambio?

El candidato demócrata en las elecciones americanas que se va a resolver en un par de días decía en el espectacular cierre de la convención de su partido algo así como que "el cambio no viene de Washington, va a Washington" (y no como Zapatero cabría decir). La frase me llamó poderosamente la atención en su momento, primero porque era muy eficaz retóricamente, como todo el discurso, y segundo porque no dejaba de tener bemoles en boca de un hombre que lleva cuatro años en el Senado cuya sede está... en Washington.

Es indudable que Barak Obama ha hecho una campaña realmente inteligente y hábil desde muchos puntos de vista, y que ha logrado posicionarse como una esperanza de cambio para buena parte de la sociedad americana; un cambio en esencia retórico y marquetiniano, si me permiten, pues en realidad tampoco sabemos muy bien en qué consiste o hacia donde nos va a llevar. A estás alturas parece claro que "sí podemos", pero no sabemos bien qué.

Pero la situación en Estados Unidos es muy peculiar, tras los traumáticos atentados del 11S, dos guerras que no han ido como se esperaba y una situación económica extraordinariamente difícil, así que parece un momento adecuado para algo nuevo, distinto, que no fuese lo de siempre, llegado de fuera del "stablishment" (el "establocimiento", como lo llamaban) y Obama ha tenido la habilidad de presentarse como tal.

¿Pero es el amigo en realidad algo tan distinto, ha llegado de fuera del famoso "establocimiento"? Oiga, pues va a ser que no.

En primer lugar porque es candidato por uno de los dos únicos partidos del sistema, el independiente Ross Perot, por ejemplo, sí que era algo nuevo y distinto, pero todo esto dentro del Partido Demócrata es como si aquí en España uno de los dos grandes partidos hiciese una campaña con un lema como "Por el cambio"... si me permiten la broma. Vamos, que si ser apoyado por el matrimonio Clinton es lo alternativo y novedoso que venga Dios y lo vea.

En segundo lugar porque ha logrado reunir para su campaña una cantidad absolutamente fabulosa de dinero (más de 600 millones de dólares), muy superior de la que dispone su rival ("tan solo" 360 millones), y con aportaciones de todas las grandes empresas, de todos los grandes sectores. Es cierto que las donaciones son de individuos, pero no lo es menos que en muchas ocasiones se hacen a través de sus empresas, así se puede ver que compañías como Goldman Sachs han aportado cerca de un millón de dólares.

Por sectores económicos Obama es el que recibe más donaciones de prácticamente todos, con excepciones como la industria petrolera (quizá Sarah Palin tenga algo que ver con eso) y con un liderazgo muy consistente entre, por ejemplo, los profesionales y las firmas del mundo del derecho, que creo que no abarrotan precisamente las kasas okupadas de los Estados Unidos, es decir, que son el "sector duro" del "establocimiento".

Y para terminar, la prensa, esos medios dominados por los grandes grupos de comunicación y económicos, que son el escaparate en el que lo más establecido e inmutable de la sociedad americana se mira a sí misma y que apoyan poco menos que de forma masiva (234 a 105 según el último recuento) a ese candidato tan renovador y poco menos que revolucionario que es Barack Obama.

Vamos, que parece que el único cambio que va a Washington es el del color de la piel del posible inquilino de la Casa Blanca, circunstancia que, por cierto, me da la sensación de que ha sido utilizada con mucha habilidad como importante ingrediente del cóctel de "lo nuevo".

Todo esto me recuerda al caso de una cantante española que se promocionaba en las radio - fórmulas con la coletilla de que había llegado al éxito... sin promocionarse en las radio - fórmulas. Es decir, otras formas de vender los mismos productos de siempre.

Afortunadamente, cabría decir, por lo menos en el caso de Obama.

3 comentarios:

Libertymad dijo...

Afortunadamente, se te olvidan mencionar los 85 millones de dinero público que McCain recibió. Resulta que ahora la última moda de los liberales es pedir que el Estado pague las campañas y que los ciudadanos no puedan aportar. Estoy realmente sorprendido. Por cierto, ¿cuántos años lleva McCain en Washington? ¿Todavía sabes contar o se te olvidó? Oye, ¿bajo qué presidencia EEUU aumentó el gasto público en un 40%? Es lógico que muchos americanos ya no se fíen de los republicanos. Ellos si saben matemáticas.

Carmelo Jordá dijo...

Hola Libertymad,

No leas mi artículo como un apoyo a McCain porque no hablo de el candidato republicano, simplemente intento razonar por qué creo que Obama no es tan diferente ni can "cambio" como su estrategia quiere hacernos creer.

Un saludo,

Carmelo

Anónimo dijo...

Efectivamente, ¿qué cambio ni qué puñetas? No tiene ni una sóla idea nueva. Todas las ideas de Obama son viejas, de los 60, ideas que ya fueron todas puestas en práctica dieron pésimos resultados. ¿Más de lo mismo?