11 enero, 2009

¿Será el 2009 el año de la llegada del libro electrónico?

Así lo auguraba El Periódico en un artículo publicado el día dos de este mes y que encuentro gracias al excelente Blog de libros y bytios. Hay varias "señales en el cielo" que lo indican: acuerdos entre diferentes empresas para distribuir dispositivos, la propia presencia del tema en "medios masivos" como el diario barcelonés... pero en ese artículo se recogía un indicio que me parece muy revelador: una de las principales agentes literarias en España, Carmen Balcells, ha iniciado un proyecto para comercializar algunas obras de varios de sus representados (hasta unos 120 títulos).

Curioso que uno de los primeros movimientos significativos de la industria editorial española lo haga una mujer que ya tiene casi 80 años, mientras grandes firmas como Random House Mondadori y Planeta todavía no acaban de definir proyectos concretos. Eso sí, la página de la compañía E-leer, con la que se supone que Balcells está desarrollando su idea, lleva tres días sin estar accesible, así que no podemos saber si ya hay algo que podamos ver.

El artículo en El Periódico habla ya de cupones a la venta con los que por 10 euros se podrán adquirir dos obras de autores como Gabriel García Márquez (Relato de un náufrago y Vivir para contarla), Juan Marsé (Últimas tardes con Teresa y Encerrados con un solo juguete), Eduardo Mendoza (Sin noticias de Gurb y La verdad del caso Savolta), Miguel Delibes (El camino y La sombra del ciprés es alargada), Camilo José Cela (Viaje a la Alcarria y Nuevo viaje a la Alcarria) y Juan Goytisolo (Campos de Níjar y España y los españoles).

Además, en Mobipocket encontramos ya algunas de las obras de Palabras Mayores, que así se llama el proyecto de Balcells, que allí sí se pueden comprar individualmente.

La selección no es mala, aunque los 120 títulos que se supone hay en el acuerdo siguen siendo pocos, y el precio también es interesante, con una rebaja importante sobre el de esas obras en papel, aunque me parece que se podrá ajustar un poco más.
La fórmula de que también se vendan en tiendas físicas (por ahora en las de Happy Books, que además también venderá lectores) me parece asimismo adecuada, pero en ese caso no me gusta el formato del bono por dos obras: ¿por qué tengo que comprarme dos si sólo quiero una o ya tengo la otra?

Hay también algunos detalles que me parecen interesantes e incluso diría esperanzadores: que las editoriales hayan renunciado a ofrecer un monopolio de una determinada cadena de librerías, que se esté ya trabajando en la definición de determinados aspectos del mercado, aunque preguntarse si un e-book es un libro como hace un responsable de Planeta creo que es una tontería importante porque ¿qué es si no?

Por último, una reflexión al hilo de este artículo: el experimento de Balcells apunta lo que sí creo que es el verdadero interrogante al que buena parte de la industria del libro debe responder: en un nuevo modelo de negocio en el que los costes se reducen y los procesos se simplifican... ¿qué valor añadido pueden aportar las editoriales, tal y como las conocemos ahora, para seguir siendo parte del mercado?

Yo todavía no lo tengo claro... y me da la sensación que ellos tampoco.