23 abril, 2009

El "periodismo de creación" de la SER

Está claro que cuando te llegan los sumarios ya pasados a Word para que sólo tengas que darle al controlcé controluve para hacer la noticia te queda mucho tiempo para dedicarte a otras cosas, por ejemplo a lo que podríamos denominar “periodismo de creación”, que como su propio nombre indica va mucho más allá del de investigación, cada día más demodé.

Así, los colegas de la Cadena SER se han levantado hoy con la envidia de que sus compañeros de El País tenían unas transcripciones chulísimas de unas conversaciones que, por cierto, están bajo secreto de sumario.

Y como en la radio las transcripciones lucen poco, qué más sencillo y a la vez "creativo" que pedirle a un par de “redactores” que las lean poniendo un poco de voz y así tenemos una “reproducción de las conversaciones” en el mejor estilo de las “dramatizaciones de los hechos” que hace Iker Jiménez, pero con periodistas en vez de fantasmas; aunque, eso sí, haciendo un periodismo bastante fantasmagórico.

Puede que a sus cortas, pacatas y retrógradas mentes, queridos lectores, éste no les parezca un documento de gran interés digno de ser emitido por la radio y de ocupar un espacio en la portada de la página web correspondiente, pero eso es porque los de derechas y los liberales no entendemos la creatividad, no en vano, vean como todos los “artistas” son de izquierdas, y ahí está la ministra Sinde como prueba de ello.

Como mi espíritu es muy constructivo y siempre trato de superarme y ”arrimar el hombro”, que diría Pepiño, he estado pensando pensando y se me han ocurrido otras conversaciones que los amigos de la SER podrían “reproducir”, verbigracia:

  • La conversación del terrorista suicida del 11-M mientras se depilaba y se forraba de gayumbos.
  • La conversación de Ángel Acebes con Aznar cuando le comunicaba que él era él elegido.
  • La conversación (dentro del mismo sumario) en la que Garzón metía en el ajo a González Pons.
  • La conversación del doctor Montes y sus ayudantes mientras intentaban desesperadamente salvar la vida a uno de sus pacientes sedados.
En fin, yo tengo prisa (que no PRISA) y no puedo seguir, así que les dejo a ustedes completar la lista que seguro que se les ocurren más ejemplos.

Y, por cierto, que alguien avise al jurado del Premio Ondas que yo creo que esto se merece un reconocimiento, por ejemplo en la categoría de “mejor actriz de reparto”, como Penélope.