22 junio, 2009

Un par de ideas sobre futbolistas, dinero y contratos

Como cada verano, es llegar el calor y empezar el circo del fichaje futbolero, para gozo de la prensa deportiva, solaz del aficionado que se ve huérfano de partidos y escándalo de los puritanos del dinero, una grey cada vez más numerosa y que en ocasiones se nos destapa desde portadas de insospechados diarios.

Este año a la ración habitual de ofertas y contraofertas y millonadas de aquí y de allá hay que sumarle el “efecto Florentino”, ese presidente que presume de ser el que mejor ficha cuando sólo es el que más paga (lo que quizá también sea un mérito, no lo niego, aunque lo dudo), que ya nos ha dejado un par de perlas por el camino y, sobre todo, que ha vuelto a batir récords con la contratación de ese chico portugués tan fashion por la módica suma de 94 millones de euros.

La cifra es tan alta que hasta un presidente del Gobierno acostumbrado a despilfarrar miles de millones del erario público (es decir, de nuestro dinero) se ha mostrado hipócritamente escandalizado por que una institución privada invierta lo que estime oportuno en un activo que probablemente será relativamente sencillo rentabilizar.

Porque lo que muy pocos han visto o han querido ver es que la contratación del dichoso Cristiano no es un gasto, como el famoso Plan E del Gobierno que en unos meses habrá dilapidado miles de millones en cosas absolutamente innecesarias, sino una inversión que probablemente de muy buenos dividendos.

Un periódico tenía, por ejemplo, uno de los titulares más estúpidos que he leído en mi vida: con un tono crítico se decía que CR9 (o CR7 o como le llamen) costaba lo mismo que un Boeing 747. Lo curioso es que el responsable de tan desafortunado titular no se dio cuenta de que, precisamente, daba en el clavo: Cristiano Ronaldo o un avión con 350 plazas son dos inversiones que se van a rentabilizar de formas distintas, pero que al cabo se parecen bastante: cada uno de ellos hará un trabajo que le supondrá a su empresa unos ingresos.

Es cierto que si la pelotita no entra será más complicado sacar beneficios del fichaje del futbolista, pero también lo será en el caso del avión si sube el precio del petróleo o se desploma el mercado turístico (cosas ambas que, por cierto, están ocurriendo justo ahora). Además, el periodo de amortización del futbolista es significativamente más corto, lo que si no me equivoco también es un punto a su favor a la hora de juzgarlo como inversión.

Por último, lo más importante de todo es que el Real Madrid es, nos guste más o menos y nos caiga peor o mejor, una institución privada que puede hacer con su dinero lo que le plazca. Eso sí, si por una de estas se va al garete que no venga a pedir dinero público.

Villa y los contratos

La segunda serpiente futbolera del verano está siendo la contratación de Villa, el excelente delantero del Valencia, por el Real Madrid o por otro equipo que todavía no sabemos. En este caso y en un peculiar movimiento pendular, el futbolista juega con todo a favor: como él quiere cambiarse de equipo si no le dejan hacerlo los directivos del Valencia son unos esto y unos aquello y tienen al jugador poco menos que secuestrado (creo que he llegado a leer la palabra secuestro en alguna portada).

En este caso la gente se olvida de que Villa, jugador al que admiro y persona que me merece cierto respeto (no responde al modelo de futbolista absolutamente descerebrado que suele triunfar) no sólo cobra un dineral de su actual club (si alguien quiere secuestrarme por varios millones de euros al año que se sepa que estoy dispuesto) sino que además ha firmado un contrato con su el Valencia en el que se especifican muy claramente los requisitos para abandonarlo: o que el club esté de acuerdo o que el jugador (es decir, el equipo que lo fiche) abone la llamada “cláusula de rescisión”.

¿Qué esa cláusula es muy cara y está fuera del precio de mercado? Pues lo siento oiga, haberlo pensado cuando firmó ese contrato que le permite ingresar una millonada al año.

En resumen, que no veo por qué los contratos que firma un futbolista deben tener menos validez que los que firmamos los demás pero, eso sí, me parece estupendo que cobren todo lo que alguien quiera pagarles, al fin y al cabo ellos son el centro de un espectáculo que mueve miles de millones.

7 comentarios:

JFM dijo...

Curiosamente esos que se escandamizan por Cristiano Ronaldo no dicen nada respecto a las subvenciones al cine espańol laqs cuales contraraimentee al fichaje de CR7 nunca serabn amortizadas, ademas de que se engorde a unos millonarios con dinero no privado sino publico

liberalismoonline dijo...

Estimado Sr Jordá
Los futbolistas son profesionales de éxito, y como tales trabajarán para la empresa (club) que mejor condiciones de trabajo les ofrezca( en la mayoría de los casos quien más pague). El sentimiento de lealtad a un club pasa a un segundo término cuando se está negociando un traspaso millonario, tiempo habrá para reconciliarse con tu aficción si finalmente la operación no sale.Como en el caso de Villa.

Carmelo Jordá dijo...

Hola,

Estoy totalmente de acuerdo con su comentario, liberalismoonline, y precisamente creo que no hablo nada de sentimiento de lealtad, sino de respeto a los contratos algo que, se sea o no profesional de éxito, me parece que está bastante bien.

Un saludo y gracias por opinar,

Carmelo

Anónimo dijo...

Claro!! mercado libre!! uhmm tendríamos que ver de donde ha venido la fortuna del presidente del Madrid, favores politícos (recalificación de la ciudad deportiva),su constructora (el negocio de la construcción el cual está fuertemente intervenido,vease la ley del suelo.) y demás...
Lo que os gusta a los liberales, mano invisible... ¿O tendría que decir la mano del Estado?

Las propiedades del tipejo ese,Florentino Pérez, son en su mayor parte ilegales y basadas en la usura y el robo.Cuando el pueblo se levante y haga justicia ahí estaré yo para aplaudir.


Saludos

Raskolhnikov (asesino de viejas usureras XD)

frentemi dijo...

Hola.

Voy a ser un poco demagógico. Hay mucha gente que ya ha perdido su empleo en España y que lo pasa muy mal y peor que lo van a pasar. Yo tampoco me voy a librar. Y no es muy agradable ver el despilfarro del circo del fútbol. Deberían ser un poco más discretos.

Además, da lo mismo que el dinero que se gaste el Madrid y los jugadores que fiche: mientras no jueguen al fútbol como tiene que ser y se dejen de tonterías, sus aficionados seguirán sintiéndose defraudados.

octopusmagnificens dijo...

Frentemi, ¿propones que los clubs oculten los fichajes a las juntas de accionistas, que la prensa se abstenga de informar o de qué estás hablando cuando hablas de discreción? Explícate.

Pedro dijo...

El autor da en el clavo: el fichaje de Ronaldo es una inversión, no un gasto, y efectuado por una empresa privada. Los que se rasgan las vestiduras son unos hipócritas redomados.

Lo que tiene menos explicación es que los bancos financien esas operaciones tan alegremente mientras a los simples mortales nos niegan créditos que una y otra vez anuncian que sí nos concederán (al menos eso dicen en la tele, je).