16 agosto, 2009

Dormirse en los papeles

La industria del libro electrónico en los Estados Unidos ha hecho públicas las estadísticas sobre sus ventas en el segundo trimestre del año. Si la proyección era ya espectacular, tal y como publicamos en Libertad Digital hace sólo unos días, los resultados finales son todavía más espectaculares: 37 millones de dólares en eBooks vendidos entre abril y junio.

Esto supone un crecimiento de más del 300% sobre las cifras del mismo periodo del año anterior. Además, la tendencia parece lejos de frenarse: junio ha sido el mes en el que más libros electrónicos se han vendido en toda la historia, superando un valor de 14 millones de euros.

Por si eso les parece poco, el propio organismo que elabora las estadísticas, la International Digital Publishing Forum (IDPF) advierte que éstas podrían estar reflejando sólo la mitad de la verdadera dimensión del mercado. Y les recuerdo que estamos hablando de libros, no de los reproductores para poder leerlos.

Es decir, estaríamos en realidad frente a un “pastel” de setenta millones de dólares al trimestre, con un crecimiento exponencial.

España es, obviamente, un país muchísimo más pequeño que Estados Unidos, pero nuestra industria editorial es, gracias a su potente y lógica implantación e Iberoamérica, una de las más importantes del mundo. ¿Y de qué tamaño es la “tarta” de los libros electrónicos en nuestro país? Pues cercana a cero, un mercado poco más que testimonial con algunas honrosas excepciones.

Cuando hablas a la gente de tu reproductor de eBooks la pregunta es inmediata: "¿Pero… hay libros que leer ahí?" La respuesta tiene que ser una larga explicación acerca de las novedades editoriales inexistentes y las grandes posibilidades para encontrar “otras cosas” por internet.

Pero las grandes editoriales españolas siguen sin dar señales de vida.

Bueno, tampoco hay tanta demanda, dirán ustedes y puede que tengan razón, pero esa demanda se está formando justo en este instante: Grammata afirma estar vendiendo varios miles de su Papyre cada mes, páginas como E-Leer deben estar vendiendo los suyos y hasta el Corte Inglés ha lanzado su propio lector, lo que sin duda significará bastantes miles de nuevos usuarios de aquí a final de año.

Es decir, que tras la próxima campaña navideña tendremos un parque de cierta importancia de lectores de eBooks, formado además por lo que los americanos denominan “hard users”, es decir, personas muy aficionadas que leen muchos ejemplares al año a los que en lugar de ofrecerles un mercado legal y bien surtido al que acudir parece que se les va a “condenar” a la lectura de clásicos… y a conseguir en Internet sus lecturas de las más variadas formas posibles pero, habitualmente, sin gastarse un duro.

Y cuando las editoriales tengan a sus mejores clientes acostumbrados a la gratuidad vendrán el llanto, el crujir de dientes, las quejas por la piratería y hasta los cánones, pero ya no será sencillo que vuelvan a pasar por caja.

Eso sí, mientras todo esto ya está ocurriendo aquí discutimos sobre derechos, formatos, sobre cómo los distintos actores tienen que aportar valor y, en definitiva, sobre el sexo del ePub. Si eso no es dormirse en los laureles, mejor dicho: si eso no es dormirse en los papeles...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo tenía pensado comprarme un lector, pero me ha sido imposible despejar algunas dudas lo suficiente como para gastarme los 300 o así que cuesta.

Las baterías, no sé cuánto duran. No te puedes fíar del fabricante, por supuesto, te dirá que duran miles de páginas. Por lo visto aunque no lo uses se descargan bastante y no duran un libro, pero no lo sé seguro porque los foros, donde salen estos temas, no aclaran nada, no pasan de gente haciendo chat. Luego, lo de la compatibilidad de formatos. Parece que se puede leer pdf, que estaría muy bien, pero luego leo cosas como "formato propietario" que me mosquean bastante. Yo lo que querría es meter cualquiera de los 3 800 títulos de ciencia ficción que encontré por ahí, en formato pdf y doc en exclusiva, y meter de vez en cuando uno para leerlo.

Hay quien se lanza enseguida, pero a mi me cuesta ganar los 300.

Anónimo dijo...

Pues a mí me pasa lo mismo.
Esperaré a la Navidad y veré si la cosa se aclara o si tengo que esperar un año más.
La oferta de clásicos es muy atractiva, tanto los gratuitos como los de 2 eurillos por ejemplar.

Carmelo Jordá dijo...

Hola a los dos,

Según mi experiencia las especificaciones de los fabricantes sobre la duración de las baterías son bastante cercanas a la realidad. Es cierto que pueden descargarse un poco si no se usan pero con un ritmo de lectura no muy rápido y medianamente continuado duran mucho más que un libro, sin duda alguna.

Si lo que os interesa es leer clásicos de la literatura yo creo que ya os podéis lanzar a la aventura y no quedaréis defraudados, obviamente cuanto más esperéis mayores prestaciones encontraréis y, probablemente, a mejor precio, pero así es la electrónica y si uno no asume eso nunca podríamos comprar nada.

En cuanto a los formatos, no debéis preocuparos mucho por ello, hay programas gratuitos en internet para adaptar a casi cualquier ebook textos en casi cualquier formato.

Un saludo,

Carmelo

Anónimo dijo...

Gracias, Carmelo. Me estoy leyendo lo que has escrito en LD. En cuanto tenga los 300 del ala me compro un cacharro de esos. ¿Puedes recomendar alguno?