26 julio, 2007

Sorprendente: Carme Chacón tiene razón

Por una vez y sin que sirva de precedente la flamante ministra de Vivienda, Carme Chacón, tiene mucha razón en la nueva polémica que la enfrenta con la Comunidad de Madrid sobre la patética ley aprobada este miércoles que restringe la altura de las viviendas a 4 pisos como máximo.

Insiste la pizpireta y evasiva Carme en que esta limitación es una "extravagancia" y lo califica de "atentado ecológico". Y así es, no sólo se trata de una medida estúpida y brutalmente intervencionista, sino que es contraproducente en dos campos: en primer lugar no ayudará a que descienda el precio de la vivienda (a lo mejor lo que quieren evitar es que estalle la burbuja) ya que cada espacio de suelo será más difícil de rentabilizar.

En segundo supone una "barrabasada ecológica": la construcción en altura es, contra lo que pueda pensar la mayor parte de la gente, mucho más respetuosa con el medio ambiente ya que se utiliza menos suelo, las infraestructuras son menos costosas y causan menos impacto y favorece un uso más racional de la energía y los recursos. Como ejemplo y aunque pueda sorprendernos, es mucho más ecológico el modelo turístico de Benidorm que el de las urbanizaciones de casas bajas. Y esto lo reconoce cualquier ecologista serio.

Eso sí, según los estándares "tontoprogres" que nos dominan la construcción en alturas bajas es "más humana", se ve que los rascacielos o los simples edificios de pisos son invento del macaco de Gibraltar, por aquello de que están acostumbrados los riscos.

El panorama se completa con la irrupción en escena, tan oportuna y necesaria como la de una manada de elefantes en una tienda de Lladrò (bueno, hay que reconocer que esa sí sería oportuna y necesaria) del popular Francisco Granados, Secretario General del PP de Madrid, quepara una vez que ésta dice algo de interés critica a ministra y la acusa de "no saber cómo quieren vivir los madrileños", (la cita no es literal, la oí ayer en la radio y fue esencialmente así).

Y yo me pregunto ¿es que el señor Granados sí sabe cómo queremos vivir los madrileños? ¿Nos lo ha preguntado alguna vez? ¿No conoce a nadie al que le guste tener buenas vistas? ¿Por el contrario conoce a gente a la que le guste pagar más por sus casas?

¡Y pensar que estos son los buenos!

ACTUALIZACIÓN: Interesante y pertinente (y unos cuantos "entes" más) post sobre este tema en Politeia, descubierto vía Barcepundit.

10 comentarios:

Borja Ventura dijo...

Este es el típico comentario que no aporta nada, pero me apetece hacer: a fuerza de currar en 20 Minutos, te estás haciendo rojo. Que lo sepas.

Daniel dijo...

De eso nada, la que se está haciendo roja es la Espe. Eso sí, Chacón de liberal no me pega.

Anónimo dijo...

Tranquis, que las alturas si podran superarse, hasta las 10 o 20 alturas para pisos de proteccion oficial o cuando a Espe le salga de ahi.
Ale a seguir votando al PP para que no vengan los rojos.

Criaturitas...

Liberal Mastión dijo...

Hola carmelo,

tienes razón en lo de que es una simpleza la limitación a 4 alturas. En cualquier caso la burbuja va a estallar con 4 o con 12 alturas.

Por cierto, aún no figuras en la lista de redactores jefe del 20minutos. Espero que corrijan ese dato.

Otra pregunta ¿Es posible abrir un blog en 20minutos.es? Podrías indicarme cómo hacerlo y a quien dirigirme.

te dejo mi email por si no lo conservaste de PD:

vcarrionm1@gmail.com

un afectuoso saludo

Siete dijo...

Tiene razón en parte, pero no toda la razón. ¿Que es mejor vivir en rascacielos de 80 platas o en chalets adosados? ¿Hay problemas de suelo en España? Si de verdad es como dice la Chacón, lo primero que había que hacer es prohibir los chalets adosados, y todavía más los no adosados, por ser lo más antiecológico. En lo de la energía, puede que se necesite menos calor, pero si en la actualidad los tejados se usan para producir energía solar en las nuevas construcciones, se obtrendrá más energia construyendo a lo ancho, que no a lo alto.

Fernando dijo...

Una duda.

¿La critica a Espe es por fijar un límite en altura demasiado bajo o por el hecho de fijar uno cualquiera?

Si es por lo último, ¿no es mínimamente racional pensar en fijar unas normas de urbanismo que garanticen un minimo de habitabilidad y usabilidad en las grandes urbes? ¿o queremos permitir que cualquiera compre una chalecito en la moraleja y levante allí una torre de 20 plantas o que monte algún tipo de fábrica en mitad de una zona residencial?

Al final todo se reduce a determinar donde fijamos el límite...

a mandar

Vladimiro dijo...

Es verdad, hay que pensar primero que nada en la ecología y en el conejo silvestre, no vaya a ser que se queden sin espacio para vivir, ¿los seres humanos? que se jodan¡¡ y que vivan en rascacielos que son tan seguros en caso de incendio o apagón y tan ecológicos. ¿Y por qué 10 alturas? mejor 200, así cuando la gente baje a la calle están todos tan entretenidos buscando aparcamiento y sitio para andar, eso sí, los conejos y las ardillas en madrigueras independientes que hay que ser muy ecológico.

Iván Moreno dijo...

Sin apoyar la medida de Esperanza Aguirre, que me parece completamente arbitraria y antiliberal (no digamos ya la enorme estupidez que dijo Granados), sí creo que es necesario un debate serio al respecto.

Así, creo que Fernando da con la clave:

¿no es mínimamente racional pensar en fijar unas normas de urbanismo que garanticen un minimo de habitabilidad y usabilidad en las grandes urbes?

Voy a plantearlo de otra manera:

Tengo un ático en un cuarto piso con unas vistas espectaculares al mar y a la montaña. Me costó una burrada, pero las vistas lo compensan.

¿Es o no liberal prohibir a mi vecino construir un edificio de 20 pisos a 1 metro de mi terraza? ¿Tengo yo la propiedad de la vista si la he pagado? ¿Y prohibir la construcción de un edificio amarillo chillón que me ciegue al salir cuando refleja el sol? ¿Y la construcción de un enorme centro comercial lejos de unos accesos decentes y al lado de mi casa, que provocaría necesariamente innumerables colapsos circulatorios?

Es claro que para cada pregunta puede haber distitnas respuestas... lo que queda claro es que un sólo sí, convierte el debate en una cuestión de límites y no de principios absolutos.

Y cuando hablamos de límites sí es necesario un análisis menos firme y mucho más flexible...

Un saludo

Carmelo Jordá dijo...

Hola a todos,

Creo que Iván da un poco con la clave: desde mi punto de vista, probablemente no sería razonable un urbanismo absolutamente falto de normas (otra cosa es que deba ser el estado el que las ponga) pero todavía es menos razonable imponer un límite arbitrario para todos los edificios, en todos los sitios de todos los pueblos y ciudades.

Saludos y gracias por participar.

Carmelo

Lonely Flipidor dijo...

Hola Carmelo:
Te agradecería mucho que me informaras algo sobre el tema de PD. Verás, anteayer por la mañana me borraron todos mis posts que envié durante estos últimos dos meses y aunque me he dirigido a redaccion@periodistadigital.com y a blogzone@periodistadigital.com no he recibido ninguna contestación. Otros bloggers y comentaristas van a tratar de ponerse en contacto, pero la cosa pinta en los últimos tiempos muy fea en PD.
Si tienes a bien mandarme un correo qeu pudiera ir aclarándome algo al respecto te lo agradecería mucho. No sabemos todavía si se trata de un acto intencionado de algún becario ocasional, de un error o de la instrucción de algún jefario. Por de pronto el servicio de atención a bloggers y comentaristas no parece que exista.
Un saludo.
Lonely Flipidor