13 junio, 2008

La fistra gramatical

La bella Bibiana se mantiene erre que erre como miembra de la academia duodenal de la la lenguarl, jarrrlll, y dice ahora que la venerable institución que cuida del idioma es un reducto machistoide (claro, con tanto miembro te puedes esperar cualquier cosa), ya que, siempre según Aído, no tuvieron tanto remilgo para aceptar el término "fistro".

Rescata Bibiana una costumbre que tuvo en tiempos el socialismo patrio, cuando imperaba Felipe (por cierto, quién nos iba a decir a que echaríamos de menos aquel socialismo o, al menos, a algunos de aquellos socialistas) en los que un alto cargo cualquiera jamás reconocía un error, fuese éste político o gramatical, que también los había. El político socialista siempre tenía razón, y si decía que la cal era negra y la pizarra blanca ya podían ambas ir mutando antes de que los prebostes del PSOE perdiesen la paciencia.

Años después, la primera etapa Zapateril se caracterizó no por la rectificación de los errores sino por su negación: ¿Que uno dice que la cal es negra y queda grabado en audio y vídeo y reproducido en papel? Pues no pasa nada: al día siguiente se niega y donde el sociata dijo digo ya se encarga la horda periodística afecta de decir que dijo Diego.

Pero la bella Bibiana, joven y un tanto inexperta como se está viendo estos días, ha preferido insistir en el error y apuntar que los que se equivocan, como pasaba antes, son todos los demás. Lo malo es que los hechos y la gramática son tozudos, y con tanto insistir lo único que se logra es que la pata se meta aún más al fondo y que todos nos enteremos que se habla mucho de los diccionarios, pero se los visita muy poco. Y así queda una como un auténtico fistro, que no fistra, gramatical.

Por favor que alguien le diga que está (todavía) más mona calladita.

1 comentario:

gutiforever dijo...

Lejos de rectificar y taparse bajo el edredón, esta sujeta incapaz,esta guayaba lerda y pertinaz en la estupidez, llamada Bibiana Aido,sin curriculum alguno, cuyo bagaje es fomentar el flamenco en el régimen andalusí de nuestro amigo Manolito y sus dislexias, se vuelve a columpiar y sigue defendiendo la validez del vocablo "miembra" como femenino de miembro en lo que ha considerado "un debate interesante sobre el sexismo en el lenguaje".
Como es una zote de cuota vaginal, la solución ante la soplapollez manifestada, es recurrir al sexismo en el lenguaje. Que monina. Que nivel, Maribel.
Pero no queda ahí la cosa, no. Envalentonada en la estulticia, suelta una más gorda ;en una entrevista en 'La Ventana', de la Cadena SER, Aído dijo que determinados anglicismos o "vocablos como 'guay' o 'fistro' no han tenido tanta dificultad para entrar" en el diccionario de la Real Academia de la Lengua como los está teniendo la palabra "miembra".
Toma ya. Ahí tenemos a don Gregorio Esteban Sánchez Fernández, alias Chiquito de la Calzada, elevado por obra y gracia de esta mostrenca, al nivel de miembro de la R.A.E, a creador de neologismos, a cultureta de Bellas Artes, a Bardem de todo a cien. Ole.
Por que "fistro", monina, no está en el diccionario. No existe. Pecadora de la pradera.
Así que, Bibi, guapita de cara, no me queda más remedio que decirte que eres un "diodeno vaginarl", que "no puedorrrrrrrrrr" con más gilipolleces tuyas, que cada vez que abres la boquita de piñón digo "¡comorrrrr!".
Y aun a riesgo de ser considerado un machista de esos que según tú, por el hecho ser hombres ya llevamos en nuestro ADN el estigma del macho maltratador, y que por tu obra y gracia hasta tenemos una linea telefónica donde desahogar nuestra testosterona cavernaria, te dire una cosa: Que te calles,coño.