19 julio, 2008

Este blog ya tiene más de 1000 entradas

Concretamente, esta que están ustedes empezando a leer es la 1.001, precioso capicúa. Bueno, en realidad en mi andadura blogosférica habría que contar unos cuantos artículos más que publiqué durante mi año y medio en Periodista Digital, dieciocho meses en los que escribí algunas docenas de artículos que deberían sumarse a este millar, pero en cualquier caso, la base de datos dice que 1.000 y me parece un buen momento, una cifra con la suficiente carga simbólica como para detenernos un poco, saludarla y rememorar los muchos días pasados.

Comenzó el blog el dos de febrero del 2004 con una pequeña presentación y un artículo metiéndome con el cine español (joder, que poco han cambiado algunas cosas en cuatro años), y desde entonces ha seguido, he seguido, metiéndome con unos y con otros. Aunque hemos hablado sobre todo de política, también hemos tocado muchos otros temas: arte, cine, teatro, música... ¡hasta del Equipo A hemos hablado!

Releo algunos artículos antiguos y veo el cambio que ha dado su autor, un cambio importante, tanto personal como profesional, en el que el propio blog ha sido un compañero más que fiel. Empecé a hacerlo por pura casualidad y con unas pocas metas confusas en la cabeza: practicar mi escritura, tener un cierto "escaparate" de mi forma de escribir y pensar, divertirme... Ha servido para eso y para mucho más: entre otras cosas para no volverme loco en una determinada época, para conocer a mucha gente a la que aprecio... e incluso ha sido, creo, un fuerte apoyo en mi carrera, algo que ni se me ocurrió que pudiese ocurrir la tarde tonta en la que todo empezó. Y, por supuesto, me he divertido muchísimo.

Una de las razones para este éxito, y para que la cosa haya durado tanto, ha sido la existencia de ese invento absolutamente genial que es Red Liberal. Nunca agradeceremos lo bastante a Daniel (todos, incluidos algunos sonoros desagradecidos) esa pequeña maravilla. Queden aquí mi reconocimiento público y mi abrazo al señor Rodríguez Herrera, que no podían faltar en este recuerdo - resumen.

Son cuatro años y medio (casi), mucho tiempo para estas cosas, y la verdad es que en esta época los bloggers que nos dedicamos a la política hemos tenido cierto tipo de suerte, pues no hay nada tan inspirador como un gobierno desastroso como el que nos ha tocado padecer. Si bien es cierto que el precio que hemos pagado por esa inspiración ha sido extraordinariamente alto y, peor aun, parece que sólo estamos en los primeros plazos.

¿Tendrá sentido seguir aquí dando la matraca dentro de otros cuatro años y medio y 1.000 artículos más? No lo sé, pero me temo que sí, es más, creo que no sólo tendrá sentido sino que será necesario, quizá no este blog, quizá no escrito por Carmelo Jordá, pero sí voces que, como yo he tratado de hacer con modestia, con realismo y en la medida de mis muy escasas posibilidades, luchen por la libertad y por unas pocas causas justas que cada día están más amenazadas.

Y antes de terminar, no crean que me he olvidado de ustedes, porque todos y cada uno de estos 1.000 artículos han tenido sus lectores, la mayoría pocos, unos cuantos bastantes y algunos incluso muchos. Y eso es lo más sorprendente de todo este asunto: que me hayan soportado durante todas estas letras y todos estos días.

No sé decirlo mejor y me perdonarán que sea un poco cursi, pero 1.001 millones de gracias.