Pues resulta que desde hace unas semanas soy el afortunado poseedor de un Sony Reader PSR-505 que me han enviado Sus Majestades de Oriente por correo urgente adelantado. Durante estos días he trasteado bastante con él, así que ya les puedo contar unas primeras impresiones sobre el aparatito con cierto fundamento.

Vaya por delante que esa primera evaluación es más que positiva: estoy encantando con él y creo que se trata de una excelente compra que, por ahora, está cumpliendo e incluso superando expectativas. Pero, como decía Jack el Destripador, vayamos por partes.
Lo primero que se percibe al abrir la caja es que el Reader tiene un muy buen acabado: se nota, incluso al tacto, que es un aparato bien hecho. Es completamente metálico (excepto la pantalla, obviamente) y transmite la sensación de ser resistente, aunque he de admitir que no he testeado esta cualidad a fondo :-). Mi modelo es de color gris plata con un acabado satinado similar al de un MacBook y bastante bonito para mi gusto, aunque seguramente los otros colores disponibles también lo son.
Tamaño
He hecho algunas fotos para que puedan tener una idea lo más ajustada posible del tamaño de Reader, que me parece una de sus características importantes. Como pueden ver en las imágenes, resulta algo más pequeño que una caja normal de DVD y que la mayoría de las ediciones de bolsillo, no digamos que uno de los tomos de las fantásticas memorias de Sir Winston Churchill sobre la II Guerra Mundial, Vida y Destino o la primera edición de un libro de actualidad como el de Gustavo de Arístegui.

Contando los márgenes del papel, la superficie de lectura es algo más pequeña que la de una edición de bolsillo normal, pero al menos en mi caso eso no resulta incómodo a la hora de leer. Eso sí, probablemente la pantalla sí resulte pequeña para otros tipos de documentos como revistas o libros, pero los lectores que ofrecen un tamaño mayor de pantalla también son mucho más caros, así que el compromiso entre espacio y precio que alcanza el Reader me parece razonable.
Por otra parte, también resulta más confortable de sujetar que un libro normal y se lee perfectamente con una mano (al menos con una de las mías, que son más bien grandes) cosa que no puedo hacer con los libros de papel, a no ser que se trate de ediciones de bolsillo bastante pequeñas.
La lectura
Supongo que a estas alturas ustedes ya deben estar preguntándose por lo más importante: qué tal se lee. La respuesta es que muy bien, la pantalla no tiene reflejo alguno, el contraste es más que suficiente y, si bien el fondo no es el blanco al que las hojas de los buenos libros nos tienen acostumbrados, sí resulta una superficie de lectura cómoda y agradable.

Y no, no cansa la vista: la verdad es que todavía no he podido pasar varias horas seguidas leyendo, pero con un uso normal e incluso de cierta intensidad (hora y media sí que la he pasado) los ojos no muestran ningún signo de fatiga.
El pase de página es bastante rápido, desde luego no frena la lectura más que en un libro de papel, aunque al tener que hacerlo cada página y no cada dos sí puede resultar un poco más incómodo.
Los menús están bien pensados, se navegan con facilidad y resultan intuitivos, en gran parte gracias a la útil botonera a la derecha. Probablemente sean un poco más lentos de lo que la mayoría de los usuarios de informática estamos acostumbrados (servidumbres de la tinta digital), pero con un poco de uso uno se acostumbra y hay que tener en cuenta que, habitualmente, no vamos a movernos de forma frenética por los menús sino que buscaremos un libro, empezaremos a leer y nos mantendremos en él durante un tiempo limitándonos a pasar página.

El tamaño de letra vendrá marcado por el formato del documento original que estemos leyendo, aunque podemos adaptarlo tanto a la hora de convertir este documento al formato del Reader como durante la lectura, ya que hay un botón de lupa que ampliará el cuerpo de letra si lo necesitamos. El problema de estos apaños es que, tanto en un caso como en otro, suele descabalgarse la paginación, con lo que algunas "hojas" tendrán sólo unas pocas líneas y habrá frases que se corten abruptamente a mitad de la página. Esto no facilita la lectura, pero tampoco supone un problema excesivo, al menos para mi.
Conectado
Podemos cargar libros en nuestro Reader en su propio disco interno o en tarjetas de memoria, ya que tiene ranuras para dos: una para SD y otra para las Memory Stick de Sony. Para hacerlo hay que conectarlo al ordenador y aquí viene uno de los grandes defectos: el programa de Sony para su manejo es absolutamente deplorable, indigno del producto y de la marca (¡y además no disponible para Mac!).
Afortunadamente, este problema se puede solucionar gracias a internet: ya he encontrado un programa de distribución gratuita que cumple con sencillez todas las funciones que resultan necesarias e incluso alguna extra que puede venir bien. Se llama Calibre y es lo primero que deben descargarse si se hacen con un Reader.
Algunos defectos, algunos peligros
Aunque la evaluación general del aparato es, como les digo, muy positiva, no deja de tener algunos pequeños defectos. Uno de ellos es el que les he comentado ya respecto al formato de los libros y la paginación de algunos textos, pero al menos en mi opinión, ese se puede soportar.
Más difícil lo tendrán aquellos que acostumbren a subrayar y marcar los libros: es obvio que el subrayado resulta imposible (el siguiente modelo de Sony se ha equipado con una pantalla táctil que soluciona este problema pero que, al parecer, dificulta la lectura); mientras que las marcas de lectura sí están bastante bien solucionadas con un marca-páginas que permite luego entrar directamente desde el menú, lo que no dejará de ser un tanto insuficiente, supongo, para los más nostálgicos del papel.
Quizá el defecto más importante del Reader sea no haber incorporado un modo de conectividad sin cables que parece una condición sine qua non de los dispositivos de estas características en otros ámbitos, y que haría más sencillo y agradable el uso. No hablo ya de una conexión wi-fi que permitiese algún rudimento de navegación por internet (la descarga de rss sería particularmente útil), pero ¡qué menos que un bluetooth en estos tiempos que corren!.
Por otra parte, y esto ya es un asunto un tanto más personal, un lector de libros como el Sony Reader ofrece algunos peligros, sobre todo para temperamentos de mal asiento como el de un servidor. Así, tener tantos libros al alcance de un par de clics hace que resulte complicado no ir saltando de lectura en lectura en plan picaflor, con lo que en estos momentos estoy leyendo media docena de cosas a la vez que para alguien que no tiene demasiado tiempo como yo es muy parecido a no leer ninguna...
¿Qué leer?
Aunque de esto hablaremos más adelante en algún post centrado en el tema, una de las preguntas que todo el mundo hace cuando le comentas que tienes un lector de libros electrónicos es qué se puede leer en él. Hoy por hoy es muy sencillo encontrar por la red grandes cantidades de obras libres de derechos en español, por ejemplo, basta con acercarse a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes para tener miles de maravillas que leer.
También es relativamente sencillo encontrar libros que no están libres de derechos pero que circulan ya por internet en formato electrónico, aunque no es una solución óptima. Sin embargo, para aquellos que lean principalmente novedades editoriales la cosa es bastante más complicada: resulta difícil encontrar ediciones "legales" que comprar de las últimas obras publicadas en castellano.
Aquellos que lean en otros idiomas, principalmente en inglés, tendrán menos problemas para llenar su Reader de novedades, ya que las editoriales y las tiendas de EEUU y Gran Bretaña sí se están tomando algo más en serio el tema y sí ofrecen a sus clientes los últimos lanzamientos en formato electrónico. Buen ejemplo de ello son la propia Waterstones y, por supuesto, Amazon. Además, no sé si en todos los casos será igual pero el mío me llegó con un CD con 100 obras de clásicos ingleses que pueden entretener lo suyo.
¿Donde comprarlo?
Por último, aclararles que por razones que me son desconocidas (y bastante incomprensibles) el Sony Reader no está disponible para el mercado español, es decir, no pueden ir a unos grandes almacenes y llevárselo envuelto para regalo. No obstante resulta relativamente sencillo encontrarlo en eBay y, sobre todo, pueden conseguir el suyo en Watersones, con un precio que, gracias al cambio actual de la libra, resulta muy atractivo: el mío me ha costado 230 € con gastos de envío incluidos y desde que lo compré la moneda británica todavía ha perdido algo de valor. Una vez pedido en ocho días lo tenía en casa e incluso pueden recibirlo antes pagando un poco más.
Que conste que no me llevo comisión pero... ¿alguien se anima?
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