29 abril, 2005

El drama del exilio

Por si no fuera suficiente con estar lejos de la comida española, del aceite de oliva, rodeado de las estresantes avenidas de Manhattan, conviviendo con aviesos neoyorquinos algunos de los cuales incluso habrán votado por Bush (si, ya sé que lo que es aquí no demasiados, pero alguno habrá, digo yo), en el corazón del imperio del mal, en suma, resulta que a partir de ahora los españoles en la Gran Manzana tendremos que sobrevivir sin disfrutar del documental sobre la historia del PSOE.

No es justo, it isn’t fair, no hay derecho. ¿Es que nadie se preocupa por los que estamos fuera? Yo creo que dado el extremo interés general del evento algo debería hacerse al respecto, no me pregunten el qué, pero no puedo quedarme de brazos cruzados viendo como esos 100 años de historia al servicio de la patria (sin comentarios) pasan de largo ante mi televisión americana.

Y es que ardo en deseos de disfrutar del ponderado análisis, el profundo e imparcial estudio de los grandes momentos y también de los malos, supongo, como corresponde a todo documental serio, pero ¡Oh, drama del exilio! me te temo que me lo voy a perder.

¿Alguien puede grabarme el capítulo sobre el GAL?

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20 abril, 2005

¡¡Han elegido a un conservador!!

Es que es inconcebible, una institución con casi dos mil años de historia elige a su mandamás, representación según ellos de Dios en la tierra y ser humano cuya palabra es desde ese momento infalible y van y les da por escoger a un conservador. A mí es que estas cosas me indignan, ¡como si tuvieran algo que conservar!

Por otra parte, en la lista de los elegibles seguro que había chavales jóvenes de gran valía, promesas de la cantera con necesidad de minutos de juego para reafirmarse y curtirse en las grandes batallas ¡y van y eligen a un viejo de 78 años! Yo es que me pongo de los nervios y no paro… ¿y no había ninguna mujer? ¿Por qué había de ser un hombre? ¿Es que estos no tienen cuotas? Dios mío, ¡¡que institución tan poco democrática!!

Los dos párrafos anteriores pretenden ser una aproximación irónica a muchos de los comentarios que se oirán en los próximos días, cuando la manada de profetas del izquierdismo y el progresismo se rasguen las vestiduras por la elección de Ratzinger como Papa. Personalmente, como ateo convicto y confeso que soy me importa una higa que la Iglesia Católica elija como Sumo Pontífice a este, al otro o al de más allá, “no es mi negocio”, si me permiten ustedes el anglicanismo ;-).

Sin embargo, no deja de parecerme divertida la comprensión de la Iglesia que tiene la progresía, que en esto como en tantas otras cosas no se entera de la misa la media (y nunca mejor dicho) y piensa que el trono de San Pedro es algo así como la presidencia de la comunidad de vecinos.

¡Han elegido a un conservador! Lloran hoy desconsoladas las plañideras de lo políticamente correcto. Me pregunto si esperaban que las primeras palabras del Papa fuesen “¡a colocarse y al loro!”.

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18 abril, 2005

Un análisis en la distancia de las elecciones vascas

Con la diferencia de horario se hace bastante difícil seguir cualquier acontecimiento que tenga lugar en España, por otra parte, estoy aprovechando mi voluntario destierro (que dura suena esa palabra con lo a gusto que estoy yo) para descansar un poco la mente de la política española, que me apasiona tanto como me descorazona en tantas ocasiones, así que entre unas cosas y otras no he prestado demasiada atención a las elecciones vascas.

Hoy si que tenía ganas de ver los resultados y he de decir que me han sorprendido, no ha sido grata pero sí que me he llevado una buena sorpresa. Lo primero que quiero señalar es que mi más absoluto desprecio está con los 150.000 tipejos que han votado a ETA una vez más. Se trata de una triste cifra que ejemplifica magistralmente lo podrida que está la sociedad vasca tras años de nacionalismo obligatorio, con un 12 % de vascos y vascas, como dice aquel, que no sólo mira hacia otro lado cuando le descerrajan un tiro en la nuca a uno de sus vecinos sino que jalea al que maneja la pistola.

Lo segundo que me parece muy importante es que el PNV haya perdido votos y escaños. La caterva de localistas racistas y filofascistas que en su día creó ese demente llamado Sabino Arana no es un partido político como los demás, es una religión, algo más relacionado con el sentimiento que con la razón: se es del PNV del mismo modo que se es del Athletic, por mala que sea la temporada del equipo o la gestión de los peneuvistas no se dejan ni una cosa ni la otra, así que la pérdida de votos que ha tenido Ibarretxe es realmente significativa.

También importante ha sido la subida del PSE de Patxi López, un ejemplo más de que en los lugares con pocas convicciones democráticas como España o el propio País Vasco la nada con sonrisa puede ser rentable. Sin embargo, lo importante es ver qué hace ahora Patxi con esos 18 flamantes escaños y en mi modesta opinión tiene toda la pinta de que puede hacer el ridículo. Me explico, lo más probable es que corra a abrazarse con Ibarretxe a cambio de ser vicealgo, pero no me extrañaría nada que el émulo del Dr. Spock se limitase a pactar con EA y EB-IU y a solicitar el apoyo de los chicos de las pistolas cuando sea preciso, dejando a López compuesto y sin novio. Si esto ocurre a los flamantes estrategas que han decidido que ETA esté en el Parlamento Vasco se les puede quedar una cara de gilipollas que merecería ser fotografiada.

La otra posibilidad, que en este momento contemplo como algo menos probable, es que Ibarretxe y Zapatero ya tengan todo arreglado, pero el elevado resultado de los etarras creo que puede poner todo el chiringo en solfa ya que Ibarretxe se dará cuenta de que los radicales está muy fuertes y no quiera separarse demasiado de ellos temiendo que en lugar de comérselos él a ellos sea el PNV el devorado.

Por último los resultados del PP me parecen decepcionantes, pero era difícil esperar otra cosa. Con la campaña extraordinariamente agresiva que hay en toda España contra todo lo que huela a popular y la situación en la que trabajan en el País Vasco tan sólo que sigan ahí es realmente meritorio.

En resumen, creo que pocas variaciones habrá en la sociedad vasca tras estas elecciones: Ibarretxe seguirá a lo suyo, López mendigará una poltrona y ETA seguirá sirviéndose de las instituciones y obteniendo dinero de nuestros impuestos. Si éste es el gran cambio que prometía Zapatero…

Pueden encontrar más análisis de interés sobre el tema en:
- El liberal vascongado.
- Letras libres.
- Cocaína intelectual.
- Haciendo amigos.

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17 abril, 2005

El Doctor Frankeinstero

Todos sabemos la vieja historia del Doctor Frankeinstero, un ambicioso estudiante de medicina que se empeñó en devolver la vida a los muertos en lugar de clonarlos como le recomendaban sus compañeros de facultad (bueno puede que me esté extraviando en algún detalle, pero más o menos así).

En sus delirios pseudo científicos de grandeza Frankeinstero creyó estar por encima del bien y del mal y más allá de las decisiones divinas, pero sólo logró dar vida a un monstruo que, al final, se llevó por delante hasta a su propio creador, por otra parte torturado al haber traído a este mundo a semejante criatura del averno.

Miren ustedes por donde el drama gótico inventado por Mary Shelley se está representando de nuevo y, además, en nuestro país. El doctor Frankeinstero del S XXI se dedica ahora a la política (bueno, a algo parecido) y lleva desde que está en la facultad tratando de dar vida a los muertos… de hace sesenta años.

La jugada empieza a estar terminada y la criaturita le ha salido rana o, más bien, facha, que al fin y al cabo es lo que él pretendía. Sin embargo, esta clase de muertos vivientes es difícil de controlar y cualquier día se dan la vuelta y le hacen pupita a su creador, como ya le ocurrió a su colega Frankeinsterrand, que hizo algo parecido años atrás en otra aldea vecina y con funestísimos resultados.

Por supuesto, ha habido gente que ha avisado a Frankeinstero de que se estaba metiendo en un jardín lleno de cactus, pero a los primeros pinchazos lo que va a hacer él es echarle la culpa a los que han dado el aviso, que es un truco que ya le ha funcionado en otras ocasiones. Para ello contará con la ayuda de unos aldeanos que tiene a sueldo (¿o son ellos los que le tienen a sueldo a él?) y que siempre están muy a punto para los linchamientos, con la soga, la linotipia y el micrófono siempre a mano.

Esperemos que no le salga el truco, porque en el cuento la primera que mata el monstruo es una niña inocente, es lo que tienen estos cuentos: siempre mueren los inocentes. Y es que Frankeinstero todavía no ha aprendido que, como dijo un antecesor suyo, los experimentos en casa y con gaseosa.

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16 abril, 2005

Una pequeña nota sobre la “Tolerancia cero”

Todavía hoy, la figura de Giuliani resulta bastante controvertida (al menos entre los profesores de mi academia) aunque no hay nadie que pueda dejar de elogiar los resultados de algunos aspectos de su paso por la alcaldía cuya más destacable actuación fue, sin duda, su política de “tolerancia cero” frente al delito.

Como digo, generalmente se reconoce la eficacia de dicha política (sería imposible no hacerlo: Nueva York es hoy una ciudad francamente segura), pero al mismo tiempo se muestra cierta disconformidad con los métodos que se usaron y se usan para lograr este objetivo que parecía un imposible a principios de los 90.

Hablando de este tema, uno de los profesores (un hombre de color que vive en Nueva Jersey y trabaja en NYC) nos contó un interesante capítulo de esta lucha contra el crimen, ejemplo perfecto de la política de “Tolerancia cero”: cuando el ayuntamiento promulgó una orden en virtud de la cual se arrestaría a los que entraran en el metro sin billete se levantó rápidamente el coro habitual de defensores del delincuente con la excusa de los derechos civiles. Buena parte de la ciudad consideró la medida tan desproporcionada como desafortunada, pero una vez puesta en marcha, oh sorpresa, resulta que la inmensa mayoría de los arrestados eran delincuentes buscados por otros asuntos mucho más graves.

Y no sólo eso: con esta y otras medidas igualmente polémicas como la instalación de cámaras de vídeo la delincuencia en el metro bajó hasta niveles irrisorios, de forma que puedo llevar mi equipo fotográfico a cuestas y sentirme realmente tranquilo, en cualquier estación y a cualquier hora. Para calibrar el significado de esto hay que tener en cuenta que el metro de Nueva York tiene unos 375 kilómetros de vías, cuenta con 468 estaciones y funciona las 24 horas, todos los días de la semana y todas las semanas del año: no es una finquita fácil de defender.

Durante la clase se discutió el tema y varias personas (la mayoría de las que expresaron su opinión) comentaron que este tipo de políticas se ceban en los más desfavorecidos y, como era de esperar, casi todo el mundo se declaró a favor de utilizar en su lugar programas educativos. Personalmente, me pregunto por qué razón la educación y la lucha contra el crimen son incompatibles y, sobre todo, que puede haber más educativo que mostrar bien a las claras que el crimen paga, por supuesto más cuanto más grave (la proporcionalidad entre el delito cometido y la pena impuesta es fundamental), pero que ninguno se queda sin su castigo.

Giuliani y su administración comprendieron perfectamente que nada hay más estimulante para la delincuencia que la ausencia de una respuesta, así que dieron esa respuesta como hay que darla: tan inflexible como ajustada a derecho. ¿Resultados? El crimen cayó en un 57 %, los asesinatos en un 65 % y hoy Nueva York es una de las grandes ciudades más seguras de Estados Unidos.

Moraleja: a quién se le va a ocurrir hacer un atraco cuando ni siquiera puede colarse en el metro.

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14 abril, 2005

De la Pasionaria a la visionaria

La historia de España no ha dado gran cantidad de mujeres de fuste dedicadas a la política, la culpa por supuesto no es de ellas sino de una sociedad machista que hasta hace bien poco les ha negado el pan y la sal en éste y otros campos, pero ni en los últimos años de democracia hemos tenido demasiada suerte al respecto.

Es obvio que algún nombre hay, pero casi más en el terreno negativo que en el positivo, al menos para mi gusto. Recordemos por ejemplo las escalofriantes ruedas de prensa de Rosa Conde, la gracilidad del verbo de Ana Palacio o la profundidad de la obra política de Matilde Fernández, sin olvidar el paroxismo de la feminidad que fue el nuevo gobierno y, sobre todo, aquel hermoso y masivo posado y modelaje no recuerdo bien si en el Vogue o en Mundo Obrero, como dijo en su momento el genial Pablo.

Si rebuscamos en el baúl de los recuerdos históricos la cosa todavía tiene más aspecto de páramo y más allá de la democracia aparecen pocas figuras y que tampoco me parecen espejos de virtud en los que mirarse (aunque en cierto modo sí que hay admirar su coraje para entrar en la política, coto totalmente masculino por entonces): Federica Montseny, ministra en el gobierno de Largo Caballero (conocido benefactor de la humanidad); Pilar Primo de Rivera (sin comentarios); o la más famosa de todas: la Pasionaria, en cuya biografía de toda una vida defendiendo la tiranía comunista encontramos hitos como haber sido recibida por dos veces por Stalin y el Premio Lenin de la Paz.

Pues bien, de la Pasionaria hemos pasado a la visionaria, que no es otra que nuestra muy querida Ministra del Zulo habitacional, señá Trujillo. Y es que, oh campos de soledad mustios collados, la pobre mujer se ha dado cuenta de que “es posible que la cultura española no llegue todavía a entender este tipo de propuestas”. Tan terrible frase y tan desesperanzada actitud de genio incomprendido se referían a la brillante idea de un “grupo de arquitectos” (ojo a la sutilidad para echarle el muerto encima a otros) de hacer viviendas de protección oficial de 25 metros cuadrados que ayer comentábamos aquí.

¡Cuán zafio es este país! ¡Que pérfido y desagradecido el español medio! No nos hemos dado cuenta de que la Trujillo nos traía el futuro, el más allá, lo nunca visto, la idea del siglo, el descubrimiento de América, en nuestra supina ignorancia no hemos sabido entender los ricos matices de la propuesta ministril, las amplias (bueno, tanto como amplias…) posibilidades que abrían a una legión de jóvenes españoles que casi no tendrían que limpiar su casita de papel en la que vivirían felices y comerían pizzas y comida del telechino porque nos les cabe la nevera en el salóncocinadormitoriocuartodebañotodoenuno que papá estado y tita ministra les han dado por su cara socialista, digo bonita. Los demás estábamos equivocados y ella está en lo cierto, pero es una incomprendida.

¿Se puede tener la cara más dura? ¿Es tonta, se cree que los demás lo somos o se trata de una sorprendente combinación de ambos factores? ¿No es eso la arrogancia que tanto se criticaba en otros?

¡Ay la paridad que cosas tiene!

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13 abril, 2005

400 hijos de...

Los personajes de la lista que repruduzco a continuación son partidarios de la tortura, el asesinato político y la eliminación de los derechos humanos siempre, eso sí, que se hagan en nombre del socialismo.

Caiga la vergüenza sobre su alma (si es que tienen alguna de las dos cosas):

Adolfo Pérez Esquivel, Argentina; Adolfo Sánchez Vázquez, México; Nadine Gordimer, Sudáfrica; Tariq Alí, Paquistán; Oscar Niemeyer, Brasil; Ramsey Clark, EE.UU.; Augusto Roa Bastos, Paraguay; Luis Britto García, Venezuela; Harry Belafonte, EE.UU.; Leonardo Boff, Brasil; Mario Benedetti, Uruguay; Howard Zinn, EEUU; Danny Glover, EE.UU.; Volodia Teitelboim, Chile; Ernesto Cardenal, Nicaragua; David Viñas, Argentina; Pablo González Casanova, México; Juan Bañuelos, México; Ignacio Ramonet, Francia; Julio Ortega, Perú; Alice Walker, EE.UU.; María Rojo, México; Jorge Enrique Adoum, Ecuador; Atilio Borón, Argentina; Eduardo Galeano, Uruguay; Emir Sader, Brasil; Ettore Scola, Italia; Gianni Miná, Italia; Eric Toussaint, Bélgica; Belén Gopegui, España; Saul Landau, EE.UU.; James Petras, EE.UU.; Heinz Dieterich, Alemania; Thiago de Mello, Brasil; Theotonio dos Santos, Brasil; Alfonso Sastre, España; James Cockcroft, EE.UU.; Frei Betto, Brasil; Pascual Serrano, España; Fernando Pino Solanas, Argentina; Russell Banks, EE.UU.; Joaquín Sabina, España; Danny Rivera, Puerto Rico; Luis Eduardo Aute, España; Almudena Grandes, España; Daniel Viglietti, Uruguay; Luis García Montero, España; Abelardo Castillo, Argentina; Fernando Morais, Brasil; Sylvia Iparraguirre, Argentina; Jorge Sanjinés, Bolivia; Luis Sepúlveda, Chile; James Early, EE.UU.; Mempo Giardinelli, Argentina; Francisco Fernández Buey, España; Luciana Castellinna, Italia; León Rozitchner, Argentina; Keith Ellis, Canadá; José Luis Sampedro, España; Piero Gleijeses, Italia; Ramón Chao, España; Setsuko Ono, Japón; Manu Chao, Francia; Jorge Ruffinelli, Uruguay; Georges Labica, Francia; Jaime Labastida, México; Red Rodnnie, Italia; Ferreira Goulart, Brasil; Ann Sparanese, EE.UU.; Jean Marie Binoche, Francia; Roy Brown, Puerto Rico; Santiago García, Colombia; Paulo Lins, Brasil; Miguel Bonasso, Argentina; Tato Pavlovsky, Argentina; Fernando Birri, Argentina; Alex Cox, Reino Unido; Paulo Beni, Italia; Bill Fletcher, EE.UU.; Gustavo Becerra-Schmidt, Chile; Eva Forest, España; Liliana Heker, Argentina; Andrés Rivera, Argentina; Constantino Bértolo, España; Michel Collon, Bélgica; Gilberto López y Rivas, México; Andrés Sorel, España; Manlio Argueta, El Salvador; Margaret Randall, EE.UU.; Anacristina Rossi, Costa Rica; Hernando Calvo Ospina, Colombia; Ana de Skalon, Argentina; Horacio A. López, Argentina; Xavier Maqua, España; René Vázquez Díaz, Suecia; Alessandra Riccio, Italia; Gloria Berrocal, España; Marta Harnecker, Chile; Michael Lebowitz, Canadá; Carlo Frabetti, España; José Steinsleger, México; Isaura Navarro, España; Irene Amador, España; Vicente Battista, Argentina; Daniel Lorenzi, Italia; Manuel Fernández Cuesta, España; Juan Madrid, España; Adolfo Colombres, Argentina; Paul Estrade, Francia; Lola Canales, España; Pedro Rivera, Panamá; Marcos Roitman, España; Isaac Rosa, España; Julio Rodríguez Puértolas, España; Francisco Jarauta, España; Remy Herrera, Francia; Raúl Pérez Torres, Ecuador; Carlos Varea, España; Miguel Hermoso, España; Juano Villafañe, Argentina; Patricia Díaz Bialet, Argentina; Chiqui Vicioso, Rep. Dominicana; Domenico Losurdo, Italia; Sandra Mirna Soto, México; Jaime A. Shelley, México; Alondra Badano, Panamá; Yannick Bovy, Bélgica; Jorge Enrique Botero, Colombia; Fernando Butazzoni, Uruguay; Santiago Alba Rico, España; Aram Aharonian, Uruguay; Higinio Polo, España; Miguel Rubio, Perú; Arturo Arias, Guatemala; Hildebrando Pérez, Perú; Carlos Fazio, México; Víctor Ríos Vidal, España; Alberto Rodríguez Carucci, Venezuela; Ana María Ramb, Argentina; Manuel Cabieses, Chile; Fernando García, Chile; Sara Rosemberg, Argentina; Iosu Perales Arretxe, País Vasco; Lucía Ruiz, Ecuador; Alfonso Cervera, España; Jorge Boccanera, Argentina; Alejandro Moreano, Ecuador; Xesús Alonso Montero, España; Marco Martos, Perú; Irene Vasco, Colombia; Lolo Rico, España; Ana Esther Ceceña, México; Salim Lamrani, Francia; Iris M. Zavala, Puerto Rico; Raúl Vallejo, Ecuador; Isidora Aguirre, Chile; Heloisa Buarque de Hollanda, Brasil; Víctor Delfín, Perú; Daniel Freidembarg, Argentina; Jorge Riechmann, España; Néstor Kohan, Argentina; Leopoldo Brizuela, Argentina; Federico Álvarez, México; Carlos Eduardo Satizábal, Colombia; Patricia Ariza, Colombia; Susana Cella, Argentina; Jane Franklin, EE.UU.; Guillermo Saccomanno, Argentina; Juan Carlos Martini, Argentina; Ricardo Capellano, Argentina; Rodrigo Quesada Monge, Costa Rica; Isaías Peña, Colombia; José Luis Mangieri, Argentina; Graciela Araoz, Argentina; Eduardo Dalter, Argentina; Ángeles Maestro, España; Vito Giannoti, Italia; Jean-Pierre Page, Francia; Joan Tafalla, España; Raúl García Lima, Argentina; Reinaldo Maia, Brasil; Francisco José Pérez Esteban, España; Tabajara Ruas, Brasil; Luciano Alzaga, Argentina; Cristina Xalma, España; Raúl García Luna, Argentina; Juan Sasturain, Argentina; Mario Marino, Argentina; Gabriel Bellomo, Argentina, Ana Pizarro, Chile; Arturo Taracena Arriola, Guatemala; Walter Sales, Brasil; José Antonio Rodríguez, Rep. Dominicana; Carlos Morales, Costa Rica; Carlos María Alsina, Argentina; Juan Carlos Junio, Argentina; Diana Bellessi, Argentina; Ida Rodríguez Prampolini, México; Augusto Boal, Brasil; Idea Vilarinño, Uruguay; Víctor Redondo, Argentina; Jean Lamore, Francia; July Belafonte, EE.UU.; Eric Nepomuceno, Brasil.

Por cierto, vía Hispalibertas y su nuevo y fastuoso diseño, enhorabuena señores.

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Viviendas basura

La Ministra de la Solución Habitacional ha parido su última genial idea por ahora: hacer micropisos para que salgan más baratos y así que todo el mundo pueda tener acceso a una vivienda “digna”, pues la dignidad no se mide en metros cuadrados, según la señá ministra.

A mí, a parte de que esto es inventar el huevo frito (hasta mi abuela es tan experta en urbanismo que sabe que cuanto más pequeña es una casa menos dinero cuesta), me llama poderosamente la atención el revuelo que se ha montado y lo sorprendidos que estamos todos de que los socialistas, después de llenarse la boca con la burbuja inmobiliaria, el precio de los pisos y el derecho a la vivienda digna nos salga con las soluciones habitacionales tamaño micro.

Pues señores, sorpresa la justa y novedad ninguna.

Cuando yo estaba en el instituto (lo que ha llovido desde entonces) el problema acuciante de los jóvenes era el acceso al mercado de trabajo, recuerdo que por entonces no se podía trabajar ni de teleoperador, era la época de los tres millones de parados. Gobernaba (por llamarlo de alguna manera) el país un señor llamado González, conocido también como Pte. Glez y, en los malévolos y conspirativos ámbitos de cierta prensa canallesca, señor X. Casualmente, y es que la vida está llena de coincidencias, el señor X o Pte. Glez o Presidente González era de un partido llamado PSOE, no sé si les suena.

A Glez y sus conmilitones del Socialismo Obrero se les ocurrió una brillante idea para solucionar aquel problema que fue crear una especie de categoría de subtrabajadores a través de lo que se dio en llamar entonces contratos basura, que no recuerdo demasiado bien en que consistían pero que, básicamente, privaban al trabajador contratado de buena parte de los derechos de cualquier otro currante y, por supuesto, cobrando una mierda. Lo peor de aquello fue que tampoco sirvió para nada, porque las cosas no funcionan así y un empresario no contrata subtrabajadores si las cosas no van bien, por muy baratos que le salgan.

Ahora, los orgullosos sucesores políticos de Glez y sus secuaces no tienen que luchar contra un paro galopante como el que ellos mismos crearon tiempo atrás, porque durante los gobiernos de Aznar se creo más empleo que nunca en este país; el problema que ellos tienen que afrontar es muy distinto, se trata de los precios de la vivienda, pero ellos han pensado en una solución en la misma línea: si entonces fueron contratos basura ahora serán viviendas basura, como antes fue lucha contra ETA basura y después alianza con civilizaciones basura.

Soluciones de Perogrullo y política basura, si es que no dan para más.

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12 abril, 2005

Periodista Digital presta más atención a los blogs

Me he enterado hoy de que Periodista Digital ha lanzado un nuevo y ampliado diseño e incluso cuenta con un nuevo director, el ya veterano periodista Alfonso Rojo cuyo hermano David es el editor del medio. La verdad es que la ampliación de contenidos es importante y el nuevo diseño me parece bastante bueno, es fácil de navegar y agradable de leer por lo que creo que el responsable debe ser felicitado.

Sin embargo, como los bloggers somos seres profundamente egocéntricos y no menos egoístas lo que más me ha gustado ha sido su nueva sección sobre bitácoras, llamada Blog_Zone y en la que se pueden encontrar enlaces a muchos artículos de otras tantas bitácoras, tanto españolas (la mayor parte) como internacionales.

Para mí sorpresa y mi alegría ésta que ustedes están leyendo se encuentra entre las seleccionadas, y al menos hoy a estas intempestivas (para el horario español, claro) horas en las que lo estoy viendo aparece un link a uno de mis últimos artículos. Gracias sean dadas al culpable de ello. Casi la misma alegría e infinita menos sorpresa me ha producido encontrarme con links a páginas vecinas en esta “casa común” (sí, lo digo con ironía) que es Red Liberal.

Un ejemplo más de cómo poquito a poco pero de forma inexorable (miedo da esa palabra) los blogs vamos ganando nuestro pequeño espacio dentro de la oferta de la información de la que dispone el público. Bien está.

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¿El monstruo de las ensaladas?

Trato de repasar de vez en cuando la prensa española (y algunos blogs, lo que pasa es que tengo poco tiempo y esto de conectarse a salto de mata es un rollo, compañeros) y entre otras leo hoy la noticia de que Triki, el famoso monstruo de las galletas de Barrio Sésamo, deja su dieta habitual y va a empezar a comer ensaladas y comida sana.

La noticia puede parecer una chorrada y en cierto modo lo es, a mí me lo habría parecido sin más hace 15 días, pero también es bastante interesante porque refleja de una forma más o menos trivial la preocupación de la sociedad americana por sus problemas de peso, y es que el sobrepeso es una preocupación en los EE.UU. de cuya importancia resulta difícil darse cuenta si no se visita el país.

Incluso en Nueva York, un mundo en sí mismo y la ciudad menos americana de América según los propios neoyorquinos (a los que les encanta cultivar su “hecho diferencial” y lo hacen con el mismo aire de superioridad de otros que ustedes conocen bien, al final no falla el axioma de que uno no sólo se cree diferente sino habitualmente mejor), la cantidad de gente obesa que se ve por la calle llama poderosamente la atención al visitante foráneo. Sobre todo porque el significado de la palabra obeso es aquí ligeramente diferente que en España: en la línea de hacerlo todo más grande no se paran en los edificios o los coches, sino que los gordos americanos son asimismo inmensos, paquidérmicos, descomunales.

No menos sorprendente resulta que muchos de los obesos fenomenales que veo por la calle son bastante jóvenes, y eso que su tonelaje seguro que les hace parecer mayores, así que uno se cruza habitualmente en la acera con chicas o chicos recién salidos de la adolescencia y con perímetros que seguro que les llevan muy por encima de los 120 ó 130 kilos.

Otra observación curiosa es que, al menos por lo que yo he visto, a pesar de que Nueva York es verdaderamente una ciudad multirracial la obesidad se concentra en los blancos y los negros, es mucho más difícil ver hispanos que lleguen a esos extremos (alguno rellenito sí que se ve, pero eso aquí es “pecata minuta”) y es virtualmente imposible encontrar a alguien de origen asiático con un sobrepeso importante.

Supongo que se trata de una cuestión de costumbres alimentarias pero creo que también debe de haber algún elemento cultural más profundo en ello. Por otra parte, tomar comida sana en Nueva York es complicado y bastante caro, por lo que uno realmente debe prestar mucha atención a su alimentación y evitar multitud de tentaciones.

Desconozco si el problema de la obesidad alcanza de una forma muy fuerte a los niños, tiendo a pensar que sí aunque en los círculos en los que me muevo no puedo constatarlo. Si he constatado, en cambio, una nueva diferencia étnico/cultural: en la zona de Williamsburg habitada mayoritariamente por judíos ortodoxos por la que pasee ayer no se veían ni hombres ni mujeres ni niños obesos (igual que con los hispanos algún hombre gordote sí que se podía ver, pero a otro nivel). Sin embargo, unas calles más allá en una zona de mayoría negra sí que volvía a cruzarme con gente obesa. Supongo que la bomba de calorías en forma de “Strawberry Cheesecake” que me tomé en un agradable bar para familias tendrá algo que ver con ello.

Triki, pásate a la comida Kosher.

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11 abril, 2005

Un día en el MOMA

Ayer hice algo que no es excesivamente recomendable y que casi les diría que deberían prohibirse excepto si se dan conjuntamente dos circunstancias que no es sencillo que coincidan: que se encuentren ustedes en una ciudad en la que vayan a pasar mucho tiempo y que sean unos fanáticos del arte. Incluso en ese poco común caso si pueden permitirse pagar varias veces las siempre costosas entradas es mejor evitar el pecado que, lo confieso, yo cometí ayer: pasar buena parte del día en un museo.

Además, y supongo que para muchos que lean esto lo que voy a decirles será poco menos que aceptar los agravantes de premeditación, alevosía y cuadrilla, el museo en cuestión ha sido el Museum of Modern Art, más conocido como MOMA.

Las colecciones del MOMA abarcan varios aspectos del arte, de hecho, prácticamente todos exceptuando la música: pintura, escultura, dibujo, diseño, arquitectura… centrándose en un periodo que resulta particularmente variado y en no pocas ocasiones divertido: desde mediados del S XIX hasta prácticamente la actualidad. Además, es éste un momento de la historia del arte que no está demasiad bien cubierto por los museos españoles, al menos no también como otros están en mi queridísimo Prado.

El MOMA ha pasado recientemente por un largísimo periodo de renovación, casi podríamos decir que de reconstrucción) que le ha permitido multiplicar su capacidad y mejorar las instalaciones de las que disfrutan los visitantes. El nuevo edificio, obra del arquitecto japonés Yoshio Taniguchi, tiene la particularidad de parecer más pensado para disfrutarlo desde el interior que desde el exterior; a ello contribuyen dos elementos: para empezar el patio de esculturas que es un espacio extraordinariamente agradable en el que se puede pasear o tomar el sol o leer tranquilamente sentado en una silla rodeado por las obras escultóricas de algunos genios como Rodin, Picasso, Moore o Calder; y en segundo lugar el impresionante vestíbulo alrededor del cual se ha organizado el edificio, con cinco plantas de altura y un excepcional diseño minimalista que me ha parecido realmente acertado.

En cuanto a la colección, he de decir que es probablemente la mejor reunión de obras del periodo que abarca que puede verse en un único lugar. Ya nada más entrar en las salas del S XIX nos topamos con varios de los mejores impresionistas y, sobre todo, con uno de los cuadros más maravillosos que jamás se hayan pintado: la “Noche estrellada” de Vincent Van Gogh. Prácticamente cualquier pintura del loco del pelo rojo me apasiona, pero ésta es todavía más especial: es tremendamente bella en el sentido más habitual del término; es profunda, observándola con un mínimo de atención se da uno cuenta de que no se trata de un simple paisaje, sino que va mucho más allá; y tiene una técnica tan atrevida y al mismo tiempo tan tremendamente acertada… la entrada normal del MOMA cuesta veinte dólares, sólo con la “Noche estrellada” creo que ese dinero ha valido la pena.

Otra de las piezas destacadas de la colección es “Las señoritas de Avignon”, de Pablo Picasso (de hecho el artista malagueño está realmente bien representado en las colecciones del MOMA), probablemente el cuadro a partir del cual la pintura del siglo pasado nace para llegar a ser como la conocemos hoy en día... A partir de ahí se pueden encontrar todos los movimientos y prácticamente todos los artistas con cierta relevancia: Braque, Miró, Gris, Mondrian, Modigliani, Klimt, Rotko, Pollock, Matisse, Warhol, Hopper, De Kooning, Duchamp… me quedó la sensación de que no faltaba absolutamente nada y, además, la mayoría de ellos representados por obras verdaderamente importantes.
Especialmente recomendables son, por citar algunos que en este momento soy capaz de recordar y desde mi muy particular punto de vista: un gigantesco Pollock de los que pintaba vertiendo la pintura sobre el lienzo de forma más o menos azarosa; o un maravilloso Rotko en tonos rojos y amarillos, pero supongo que cada visitante encontrará sus propias preferencias entre tanta variedad.

Más allá de lo estrictamente artístico un par de cosas me han llamado la atención; la primera que el museo estaba literalmente abarrotado, hasta tal punto que muchas de sus salas estaban prácticamente intransitables y resultaba difícil disfrutar de las obras; la segunda está relacionado con la anterior pero menos de lo que podría pensarse: me ha parecido un museo realmente ruidoso, con gente hablando a pleno pulmón en las salas como si estuviesen en una taberna, niños llorando, gente buscándose a gritos… la verdad es que he echado de menos el murmullo de los museos españoles, nunca en silencio pero siempre a un volumen agradable.
Por último un consejo práctico: si alguna vez lo visitan tengan en cuenta que les obligarán a dejar sus bolsas o mochilas en consigna ¡tras haberlas vaciado que cualquier cosa de valor que tuviesen en ellas! Una norma tan sorprendente como incómoda, lleven una bolsa de plástico por si acaso.


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10 abril, 2005

Universos paralelos: una tienda de cómics

Hasta donde yo sé en NY hay verdadera libertad de horarios comerciales, así que hay muchas cosas permanentemente incitándonos a consumir o permitiéndonos hacerlo, según se mire. Es el curioso caso de las lavanderías, muchas con horario 24 x 7, es decir, todos los días de la semana a todas horas. Sin llegar a ese extremo esa libertad hace posible que nos encontremos una tienda de cómics de considerable tamaño abierta casi a las once de la noche de un viernes, ocasión irresistible para entrar a echar un vistazo.

El ambiente y la decoración no son muy diferentes a los de cualquiera de las buenas tiendas del ramo de Madrid y obviamente podemos encontrar cómics en cantidades ingentes pero hay una sección que me ha resultado sorprendente y divertida: la de las figuritas de personajes de películas, series de televisión, tebeos, etcétera. Si usted desea, por ejemplo, tener el busto en tamaño natural de un feroz orco en el mejor estilo de El señor de los anillos no necesitará sino poco más de 50 dólares para satisfacer su capricho.

Pero no se queda ahí la cosa, prácticamente cualquier serie más o menos juvenil que se les ocurra tiene sus correspondientes estatuillas y no sólo de los protagonistas sino de cualquier personaje con cierta relevancia del reparto: la amiga medio lela de Buffy la cazavampiros, el fumador de “Expediente X”, tipos de “Alias” a los que ni siquiera soy capaz de identificar…

Por supuesto, algo similar ocurre con el cine y no sólo alrededor de la saga de los anillos, incluso de películas de hace más de veinte años como “The wall” de Pink Floyd podemos encontrar figuritas, en este caso había una del profesor al que los niños gritaban “hey, teacher, leave us kids alone!” francamente tentadora.

Y más aún: seres más o menos irreales del mundo de la música como la mascota de Iron Maiden (sí sí, el muñeco semiputrefacto que aparece en la portada de todos sus discos) en una escultura imposible de casi dos palmos de altura; o un impresionante conjunto digno de la mejor tienda de Lladró que representaba a los integrantes de Kiss vestidos y pintados en sus tradicionales uniformes y con cuatro mujeres de la misma guisa y… ¡atadas con correa de perro!

Sin embargo, lo que más me gustó (estuve a punto de llevármelo y no descarto volver a por él) fue, atención, un muñeco de Donald Trump “conmemorativo”, por así decirlo, de su programa de televisión “El aprendiz”, que cuando se le aprieta la espalda suelta en un inglés con perfecto acento neoyorquino: “You’re fired!”. Absolutamente glorioso, ¿no creen?

Me disculparán pero no se aceptan encargos, temo que no sería capaz de satisfacer la demanda.

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07 abril, 2005

Más sobre protestas callejeras en NY

Nueva York es una de las ciudades que mayor tráfico humano tiene de entre todas las que he conocido y, a decir de sus orgullosos habitantes (los neoyorquinos están muy pagados de sí mismos y de su ciudad, algo que puedo comprender lo bastante como para ser más o menos indulgente), es la única de Estados Unidos en la que se puede ver a gente, a mucha gente, andando por las calles.

No es de extrañar, por tanto, que en cuanto el buen tiempo aparece una acera populosa como la de la Séptima Avenida se convierta en un animado “firmódromo” en el que te piden que apoyes con tu firma las más variadas causas. Sin ir más lejos ayer en no más de 100 metros me dieron la oportunidad de protestar contra el estadio olímpico que quiere construir Bloomberg, el maltrato de animales y, lo más interesante de todo, las barbaridades que parece ser que está haciendo el gobierno Chino contra los miembros de Falun Gong. Ah, los viejos y entrañables regímenes comunistas, siempre inagotables fuentes de noticias sobre el respeto al ser humano.

Como pueden ver en la imagen adjunta, los miembros de esta secta, iglesia o lo que sea (pueden encontrar algo de información al respecto aquí) tienen una forma llamativa y chocante de protestar, pero es que su situación en China parece ser alarmante: según ellos (y también según AI, ver aquí) millones de personas son perseguidas y miles han sido ya asesinadas.




Más allá de que la información que encuentro en Internet (aquí o aquí, por ejemplo) hace complicado asegurar que Falun Gong sea una secta en el sentido destructivo que solemos asociar al término ¿daría esto derecho al gobierno comunista chino a hacer lo que está haciendo? La respuesta es obvia: no, pero como podemos ver en la página oficial de noticias de los comunistas (insisto, que son comunistas, por si alguien no se ha enterado, ni liberales ni fascistas ni conservadores: comunistas de pura cepa) chinos “no se le permitirá que abuse de las libertades y la tolerancia en detrimento de la paz pública y el orden”. Vamos, que lo primero es lo primero y los derechos humanos da la casualidad de que van a ser lo último.

Por cierto, ¿saben ustedes donde vive el señor Li Hongzhi, creador y líder del movimiento? Efectivamente, en ese infierno policial y represivo en el que la extrema derecha fervorosamente cristiana y el señor Bush han convertido a Estados Unidos y, más concretamente, a Nueva York. A todo esto, a los que se rasgaron las vestiduras con lo de Abu Gharib y Guantánamo no se les espera en esto que afecta a muchísima más gente, se ve que la factura del sastre les salió demasiado cara entonces y ahora no están por la labor.

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05 abril, 2005

El ferry a Staten Island

El ferry a Staten Island es gratuito, una palabra que de no ser por él creo que ni existiría en el vocabulario de los neoyorquinos) y ofrece unas espectaculares vistas de Manhattan, amén de pasar cerca de la Estatua de la Libertad. Son tres buenas razones para cogerlo, pero hay además una cuarta: hace un frío que pela en la parte sur de Manhattan y el barquito es un sitio en el que pasar un rato a cubierto de este viento imposible, sentado, tranquilo y descansando.

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Una anécdota: política (?) revolucionaria en Nueva York

Paseaba yo esta tarde por la populosa isla de Manhattan y al llegar a una de sus más notables plazas que responde por Union Square me he topado con una especie de manifestación/mitin/charanga en contra de la Guerra de Irak, Bush y las habituales cosas por las que se protesta en los países civilizados (más que nada porque en los otros, que es donde la gente tendría más motivos para quejarse, resulta que no le dejan a uno protestar, al menos hasta que ZP alicate lo de la santa alianza de civilizaciones).

Bueno, a lo que íbamos, la movilización de masas estaba compuesta por una media docena de ciudadanos provistos de pancartas y megáfono. Todos estaban callados menos el que portaba el megáfono al cinto, cual si de una gaita se tratase. El gaitero en cuestión en lugar de ofrecernos unas copiñas de sidra estaba soltando un tostón sobre la libertad de expresión que les había quitado el gobierno (pese a lo cual él la estaba ejerciendo con megáfono y todo) y sobre los crímenes de guerra de Bush, Condi y toda la pandilla.




Nueva York pasa por ser, o al menos eso nos dicen, una ciudad fervorosamente demócrata (entiendan: votante del partido demócrata) y no menos radicalmente anti Bush, así que me he quedado por allí sentado a ver que ocurría y como reaccionaba la gente. Pues bien, cual no habrá sido mi sorpresa al comprobar que la gente allí reunida, mayoritariamente paseantes que tomaban el sol (por fin el sol, por cierto) o grupos de amigos que había quedado en las cercanías, se limitaban en su inmensa mayoría a pasar de los “pacifistas” como de comer mierda, con perdón, con la única excepción de unos pocos que en lugar de aplaudirles les contradecían.

Esto ha sido muy curioso y francamente revelador: según yo llegaba se ha acercado una chica al megafónico “espíquer” y cogiéndole por un instante el micrófono le ha dicho en palabras que no he llegado a entender (no se acababa de oír bien) lo que podríamos denominar “cuatro frescas”; la reacción del intelectual / campeón de la democracia ha sido ridiculizar a la chica porque era rubia y estaba buena (que vive Dios si lo estaba), un argumento que no puede dejar de parecernos de una profundidad y una riqueza analítica sin par. Cuando una mujer menos dotada por la madre naturaleza se lo ha hecho ver al gaitero éste se ha limitado a no dejarla hablar: él había ido allí a soltar su discurso y creerse revolucionario y no estaba dispuesto a que le jodiesen la fiesta con razonamientos.





Ya sé que esto es sólo una anécdota, pero me pregunto ¿si América está tan dividida y enfrentada como no dicen no es extraño que el personaje éste no haya cosechado más que algunos pocos reproches y una abrumadora indiferencia?

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03 abril, 2005

Desde Little Italy

La principal sensación que tengo desde que salí del metro junto a Times Square es que Nueva York es decididamente real. Ser la ciudad más retratada por la ficción cinematográfica y televisiva podría haber creado una dura barrera de expectativas capaz de acabar con la emoción de cualquier viajero, pero muy al contrario la Gran Manzana te va mostrando lo que esperas de ella y lo hace sin reservas.

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02 abril, 2005

Desde la Séptima Avenida

Nueva York me ha recibido con día gris, plomizo, casi brumoso, con un matiz metálico que no deja de resultarme bastante apropiado. Tras dejar mis cosas y conocer a mi “casero” Conor he tomado el metro y he ido a recorrer Manhattan durante varias horas. Siguiendo el consejo de Conor he empezado por Times Square y junto a ella, en la calle 42, he salido por primera vez a las calles de la Gran Manzana.

Creo que la experiencia de recorrer un tramo de escaleras y aparecer por primera vez en una populosa calle de Nueva York sólo debe ser comparable a contemplar un gran espacio natural de esos que nos conmueven, como un gran lago de montaña rodeado de picos nevados o una cumbre lejana que se acaba de mostrar ante nuestros ojos en un pequeño claro entre las nubes. El espectáculo resulta abrumador, las riadas de personas, los enormes edificios, las siluetas de espacios o lugares que hemos visto tantas veces en el cine o en la televisión: a la izquierda Times Square, de frente el maravilloso rascacielos Chrysler…

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